Una mujer nicaragüense ligada a la banda criminal venezolana Tren de Aragua, acusada por trata de personas y explotación sexual en Costa Rica

Una mujer de nacionalidad nicaragüense ha sido capturada en Costa Rica como parte de un operativo contra una red criminal dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual. La estructura, compuesta en su mayoría por ciudadanos venezolanos y presuntamente vinculada al grupo delictivo transnacional conocido como el Tren de Aragua, operaba en distintas zonas del país centroamericano.
El caso fue confirmado este martes 15 de julio por el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica, Randall Zúñiga, quien detalló que entre las once personas detenidas en los allanamientos figura una mujer nicaragüense.
«Importante destacar que de las once personas que se están reclutando en esta causa hay una nicaragüense y se tratan de diez masculinos venezolanos provenientes de la región oriental de ese país», afirmó Zúñiga, durante una declaración oficial que fue transmitida en video.

Los operativos fueron ejecutados por la Sección Especializada en Violencia de Género, la Sección de Homicidios del OIJ y la Fiscalía Adjunta contra la Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes, en barrios como Pavas, Barrio México, el distrito Merced, Alajuela y Jacó.
Víctimas bajo engaño y violencia
De acuerdo con la investigación, la banda se dedicaba a captar mujeres jóvenes en Venezuela con promesas de empleo en Costa Rica. Una vez en el país, las víctimas eran despojadas de sus celulares, retenidas contra su voluntad y obligadas a ofrecer servicios sexuales para supuestamente saldar una deuda de entre 3,000 y 5,000 dólares por su traslado.
«Estas personas lo que hacían era reclutar a mujeres venezolanas con una promesa de trabajo altamente remunerada y que, presuntamente, cuando llegaban a Costa Rica les quitaban sus libertades […] y las obligaban a trabajar totalmente en contra de su voluntad brindando servicios sexuales», agregó Zúñiga.
Las víctimas eran anunciadas en páginas web con contenido para adulto y eran trasladadas en vehículos por otros miembros de la agrupación hasta hoteles o viviendas de los clientes. Los encuentros sexuales, según la Fiscalía, eran cobrados en montos cercanos a los 45.000 colones (unos 85 dólares), los cuales debían ser pagados mediante la plataforma bancaria conocida como Sinpe Móvil.
El Tren de Aragua y su modalidad criminal en Suramérica
La Fiscalía costarricense ha señalado que el modo de operación de esta red coincide con el utilizado por el Tren de Aragua en países como Chile, Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia. Las mujeres eran explotadas bajo la modalidad exprés, vigiladas por otros integrantes del grupo y obligadas a regresar al sitio donde estaban cautivas una vez finalizado cada «servicio».

El fiscal Asdrúbal Montero Chacón explicó que «la agrupación captaba venezolanas vulnerables en ese país y las traía con la esperanza de tener un futuro mejor. […] Posteriormente, les decían que tenían que dar servicios sexuales en favor de la agrupación para saldar esa deuda».
La organización también aplicaba un sistema de castigos y multas para dificultar la salida de las víctimas del ciclo de explotación, además de someterlas a maltrato físico, psicológico y aislamiento familiar.
También están acusados por un doble homicidio
Además de los delitos relacionados con trata de personas, varios de los detenidos están vinculados a un doble homicidio ocurrido el 20 de noviembre de 2024 en las inmediaciones una zona conocida como El Paso de la Vaca, en el centro de San José. El hecho ocurrió durante una riña dentro de un bar, donde dos hombres de nacionalidad venezolana fueron asesinados y un tercero, de origen ecuatoriano, resultó herido.
«Se están imputando a cuatro personas, en este caso cuatro masculinos venezolanos. Al final son 11 en total debido a que un masculino figura tanto como sospechoso en el homicidio como también en la trata de personas», indicó Zúñiga.
Las autoridades ticas consideran que el crimen fue producto de disputas internas por jerarquías dentro de la organización y conflictos relacionados con las mujeres que eran explotadas sexualmente.
Costa Rica como nuevo punto de operación
Las autoridades judiciales han advertido que esta organización, que se autodenomina «los orientales», es una célula separada del Tren de Aragua, pero que comparte su estructura, violencia y objetivos criminales. Según el OIJ, estos sujetos comenzaron a establecerse en Costa Rica como parte de la expansión transnacional del crimen organizado, de esa clica criminal que se ha enraizado en varios países, incluyendo Estados Unidos, de donde algunos de sus integrantes han estado siendo expulsados por el gobierno de Donald Trump.
Los detenidos serán presentados ante el Ministerio Público para la apertura formal de las causas penales por trata de personas, explotación sexual y homicidio. La nicaragüense implicada enfrenta cargos por integrar una red delictiva dedicada a delitos graves contra la libertad y dignidad de mujeres migrantes.

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