Policía sandinista liberó al sacerdote Pedro Méndez tras doce días de encarcelamiento abusivo

La Policía Sandinista liberó discretamente al sacerdote Pedro Abelardo Méndez Pérez, párroco de la iglesia de Catarina en Masaya, tras haberlo mantenido encarcelado durante doce días sin justificación clara. Artículo 66 supo este lunes, 7 de julio, por la tarde, que el religioso fue liberado el martes primero de julio en horas vespertinas, aunque su detención se había producido desde el 19 de junio de 2025.
Una fuente católica de la iglesia de Catarina confirmó a este medio de manera escueta que «él ya está en su casa, no ha salido y prefiere no hablar».
El informante no pudo precisar la situación del conductor Luis David Ñamendi Suárez, quien acompañaba al sacerdote, le manejaba la camioneta y había sido detenido en el mismo retén policial, según lo declaró la institución represiva en la nota de prensa número 006-2025, en la que se dio a conocer la acción contra el religioso.
El sacerdote fue arrestado junto a su conductor el jueves 19 de junio, a las siete de la noche, en un retén policial ubicado en la avenida Arellano, en Granada. Según ese comunicado de la Policía, ambos fueron retenidos por «conducir en estado de ebriedad» y por «atentar contra la seguridad de las personas y familias». El parte policial afirmó que el padre presentaba «1.32 grados de alcohol» y el conductor «1.12 grados».
Sin embargo, la propia nota oficial reconocía que el sacerdote no era quien conducía la camioneta Toyota placa MY 21511, sino que viajaba como pasajero. Esto contradice los procedimientos habituales, ya que en Nicaragua las detenciones por conducción en estado de ebriedad implican generalmente la retención del conductor durante un máximo de 72 horas, no la captura de los pasajeros ni un encarcelamiento prolongado de doce días.
Activistas y defensores de derechos humanos habían demandado su liberación inmediata, considerando que se trató de una detención arbitraria y política. Desde el estallido social de abril de 2018, el padre Méndez ha sido víctima de hostigamiento constante. En julio de ese año, durante los ataques armados a Monimbó, fue secuestrado por paramilitares, golpeado brutalmente y abandonado con fracturas y lesiones internas. En marzo de 2023, simpatizantes sandinistas lo agredieron públicamente en Masaya y lo acusaron de ser «golpista».
Hasta ahora, ni la diócesis de Granada, a cargo de monseñor Jorge Solórzano, ni la Conferencia Episcopal de Nicaragua se han pronunciado públicamente sobre la detención ni la liberación del párroco. Tampoco se conoce si el sacerdote recibió atención médica, asistencia legal o visitas durante los días que permaneció encarcelado.
La detención y prolongada retención del padre Pedro Méndez se suma a la cadena de persecución contra la Iglesia católica ejecutada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que en los últimos años ha encarcelado a decenas de religiosos, ha expulsado a más de un centenar de sacerdotes y ha desterrado a al menos cuatro obispos.

Comentarios