Hombre asesina a su esposa e hija en Managua, y luego se suicida

Una tragedia estremeció este domingo 22 de junio a la comunidad de Villa Reconciliación Sur, en Managua, donde un hombre habría asesinado a su esposa y a su hija menor de edad, antes de quitarse la vida. Aunque no hay una versión oficial de la Policía, medios locales y testimonios vecinales coinciden en que se trataría de un nuevo caso de femicidio, parricidio y suicidio, que se suma a la creciente violencia machista en Nicaragua.
El hecho ocurrió dentro de una vivienda ubicada en ese populoso barrio de la capital, donde las autoridades policiales y equipos forenses mantenían acordonada la escena y hasta las nueve de la noche, todavía no habían levantado los cuerpos. Las víctimas fueron identificadas de manera preliminar como Julia Montoya Chavarría, de 44 años, y su hija Julissa Montoya Chavarría, de 13 años. El presunto autor del crimen sería Bayardo José Morales Madrigal, de 48 años, quien según vecinos llevaba más de quince años residiendo en el sector junto a su familia y trabajaba descargando camiones en diferentes mercados.
De acuerdo con testimonios recabados por medios de comunicación que cubren sucesos, Morales Madrigal primero habría atacado a su pareja sentimental, luego a su hija adolescente, y finalmente se habría quitado la vida dentro del mismo domicilio. Los detalles del crimen aún no han sido confirmados por la Policía sandinista, que mantiene total hermetismo, pero el ambiente de consternación en el vecindario ha sido evidente. «No podemos creer lo que pasó, era una familia tranquila, siempre se les veía juntos», relató una vecina a un reportero de suceso de un canal local.
Impunidad y el silencio
Este nuevo hecho de violencia ocurre mientras en el país crecen sin control los femicidios, mientras el régimen controla el trabajo de las Comisarías de la Mujer para evitar que se salgan de su esquema de discurso familista y machista.

Según registros de la organización Católicas por el Derecho a Decidir, en el año 2023 se documentaron 66 femicidios, mientras que en 2024 la cifra fue de 70 mujeres asesinadas por razones de género. En lo que va del año 2025, la misma organización reporta al menos 25 casos, sin contar con los intentos de femicidio y otras formas de violencia extrema que no son registradas oficialmente.
Pese a las alarmantes cifras, y que la dictadura ha anunciado la «apertura» de más de 420 delegaciones policiales para «atender la violencia contra las mujeres», el Estado nicaragüense en realidad ha desmantelado los mecanismos de protección para las mujeres. El Observatorio de Femicidios de Católicas por el Derecho a Decidir y otras organizaciones han denunciado la falta de respuesta institucional, el cierre de comisarías de la mujer en distintas regiones del país y la indiferencia del sistema judicial ante las denuncias de violencia intrafamiliar.
El caso ocurrido en Villa Reconciliación Sur expone una vez más que la violencia feminicida en Nicaragua no solo ha crecido, sino que además se desarrolla en un entorno de impunidad, en el que los crímenes de odio por razones de género quedan invisibilizados o tratados como delitos cotidianos, homicidios o agresiones comunes.
Vecindario en shock
En las afueras de la vivienda, ubicada en una calle secundaria de Villa Reconciliación Sur, decenas de personas se congregaron para intentar saber detalles de lo sucedido. Algunos vecinos aseguraron haber escuchado gritos la madrugada del domingo, pero no imaginaron el desenlace fatal. «Es una pesadilla, no sabemos por qué lo hizo, era su esposa y su hija», dijo un habitante del sector.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido ningún comunicado oficial sobre el crimen, ni confirmado la identidad de las víctimas. Tampoco se han pronunciado organismos estatales encargados de atender la violencia de género. Mientras tanto, hasta el cierre de esta edición, según un reporte enviado por un vecino, los cuerpos permanecían dentro de la vivienda y la escena continuaba bajo resguardo de la Policía.
Este crimen se suma a la larga lista de vidas de mujeres arrebatadas en Nicaragua, a manos de hombres violentos.

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