Opositores respaldan a periodistas nicaragüenses «apátridas de facto» y piden acción internacional urgente

La Plataforma de Unidad por la Democracia (PUDE) emitió este sábado un pronunciamiento en el que respalda públicamente a un grupo de periodistas nicaragüenses exiliados que se encuentran en situación de «apatridia de facto», luego de que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo les negara el derecho a renovar sus pasaportes, acceder a documentos de identidad o regresar a su país.
En el comunicado, PUDE expresa su «firme respaldo» a los comunicadores que recientemente solicitaron protección internacional a países como España, Argentina, Chile y México —que ya han ofrecido nacionalidad a nicaragüenses desnacionalizados— para ser considerados bajo ese mismo amparo. La organización advierte que estos periodistas «se encuentran en situación de apatridia de facto porque sus pasaportes fueron confiscados por la dictadura, se les negó la renovación de sus documentos de identidad, se les prohibió el ingreso a territorio nicaragüense y sus documentos están vencidos sin posibilidad de renovación».
Los afectados, entre ellos la periodista Lucía Navas, Tania López, Óscar Navarrete, Gerall Chávez, Donaldo Hernández, Luis Eduardo Martínez y Reyna María Vallecillo, también han denunciado que se les ha negado la entrega de partidas de nacimiento y cédulas de identidad. Según PUDE, esta situación los coloca en «una muerte civil que no debe tolerarse de parte de la comunidad internacional».
La organización denuncia a través del documento que la dictadura sandinista ha ejercido una represión sistemática contra el periodismo independiente desde antes de abril de 2018, que se intensificó tras el estallido de la rebelión cívica. PUDE recuerda que «más de 290 periodistas han tenido que partir al exilio para salvaguardar sus vidas».
A pesar de las difíciles condiciones, los periodistas continúan su labor desde el exilio, visibilizando las violaciones a los derechos humanos cometidas por el régimen y enfrentando amenazas de persecución transnacional. «Esta situación no solo vulnera sus derechos fundamentales, sino que representa un ataque directo a la libertad de prensa, no solo en Nicaragua, sino a nivel mundial», advierte PUDE.
El despojo de la nacionalidad ha sido documentado y denunciado por organismos como el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de las Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Ambas instancias han coincidido en que la desnacionalización arbitraria, así como la negativa a renovar pasaportes o emitir documentos, constituye una forma grave de represión estatal y puede configurar crímenes de lesa humanidad.
En un informe reciente, el Grupo de Expertos de la ONU denunció que estas acciones tienen como objetivo «aniquilar toda forma de disidencia» y calificó la privación arbitraria de la nacionalidad como «una nueva arma represiva del régimen Ortega-Murillo». Por su parte, la CIDH ha señalado que se trata de una estrategia deliberada para «silenciar al periodismo independiente» y dejar a sus víctimas en un estado de indefensión internacional.
Los periodistas apátridas de facto han explicado a estos organismos que su condición, precisamente por no contar con una «resolución», aunque sea espuria, los ha condenado a un «limbo legal» más grave, del que todavía la comunidad internacional tampoco tiene precedentes y por tanto ellos han quedado en peor condición legal.
PUDE pide acción urgente
Frente a esta realidad, la Plataforma de Unidad por la Democracia exhortó a los gobiernos democráticos de la región y a los organismos internacionales a actuar con urgencia. «Desde PUDE respaldamos plenamente la solicitud de estos periodistas y exhortamos a los organismos internacionales de derechos humanos, los gobiernos democráticos de la región y el mundo, y las organizaciones defensoras de la libertad de expresión a atender con carácter de urgencia la situación de estos hombres y mujeres de prensa».
Además, el pronunciamiento afirma que la comunidad internacional no debe permitir que los periodistas independientes queden en el olvido. «Este llamado constituye también una invitación a potenciar las voces del periodismo independiente nicaragüense a nivel internacional, como un acto de resistencia frente al silencio impuesto por la dictadura».
PUDE concluyó reiterando su «compromiso inquebrantable con la libertad de prensa y con la lucha por una Nicaragua libre, justa y democrática».

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