Ortega ofrece el aeropuerto Punta Huete a Bielorrusia pero calla sobre 400 millones que firmó con los chinos

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha ofrecido a Bielorrusia la posibilidad de invertir en la ampliación del Aeropuerto Internacional Punta Huete, a pesar de que en los últimos meses ha sostenido que el proyecto ya tenía un financiamiento asegurado de más de 400 millones de dólares provenientes de la Empresa China CAMC Engineering Co. Ltd (CAMCE). Este hecho ha despertado serias dudas sobre la veracidad de los anuncios previos del régimen, sugiriendo que el dinero chino nunca se concretó o que la dictadura ha encontrado obstáculos para acceder a los fondos.
El ofrecimiento se dio durante una reunión entre el embajador de Bielorrusia concurrente desde Cuba, Vitali Barchuk, y el ministro de Transporte e Infraestructura (MTI), Óscar Mojica, en la que el funcionario nicaragüense presentó una serie de megaproyectos en busca de financiamiento. Entre ellos, además del aeropuerto, se incluyó el Gran Canal Interoceánico, el puerto de aguas profundas en el Caribe Sur, la ampliación del Puerto de Corinto y la modernización del Centro Logístico Julia Herrera de Pomares en Corinto.
Barchuk expresó un interés general en la posibilidad de invertir en Nicaragua, aunque no confirmó un compromiso específico con ninguno de los proyectos presentados. «Por supuesto que nosotros estamos interesados en participar en los grandes proyectos de inversiones sobre los cuales el compañero ministro nos habló. También puede ser, no directamente en estos proyectos grandes, sino en los colaterales, en la construcción de infraestructura al lado, en algunos edificios, algunas oficinas», señaló el diplomático.
¿Qué pasó con el financiamiento chino?
El ofrecimiento del aeropuerto Punta Huete a Bielorrusia contradice directamente los anuncios previos de la dictadura, que había asegurado que la ampliación de la terminal aérea en San Francisco Libre contaba con financiamiento garantizado por parte de una empresa china. Ese financiamiento por más de 400 millones de dólares incluso fue publicado en el diario oficial La Gaceta el 22 de diciembre de 2023, y luego fue refrendado por la Asamblea Nacional, controlada por Daniel Ortega.
El ambientalista y presidente de la Fundación del Río, Amaru Ruiz, advirtió que este nuevo ofrecimiento evidencia que algo no salió bien con los chinos y que el régimen podría estar buscando otra fuente de financiamiento para un proyecto que, en teoría, ya estaba cubierto.
«Lo raro es que en el caso de Punta Huete lo esté ofreciendo nuevamente. Si eso es así, lo que quiere decir es que algo no le fue bien con los chinos y entonces ahí todavía se abren otras dudas, porque en el presupuesto de este año entiendo yo que ya Nicaragua empezó a pagar los préstamos que fueron otorgados a esta empresa china que iba a iniciar con la construcción del aeropuerto de Punta Huete», cuestiona Ruiz.
Y efectivamente, en la última reforma presupuestaria que la dictadura hizo al Presupuesto General de la República de 2024, Ortega mandó a pagar 110 millones de dólares a la empresa china CAMCE para que iniciara las obras de construcción de la terminal aérea.
Ruiz cuestionó la transparencia del proceso y planteó una interrogante clave: «Habría que buscar en el presupuesto a ver si aparece algo. ¿Cómo es posible—y ahí es raro—que Nicaragua esté pagando por un préstamo y el régimen esté ofreciéndolo a otro país o a otros inversionistas?»
Si la empresa china realmente había aprobado el financiamiento, ¿por qué la dictadura necesita ahora recurrir a Bielorrusia? La ausencia de avances en la construcción y la falta de explicaciones por parte del régimen sugieren que el financiamiento chino nunca se concretó o que el proyecto quedó en el limbo por razones que el régimen, como es costumbre, mantiene en secreto.
El canal interoceánico: otro intento fallido de atraer inversión
El otro megaproyecto que Mojica presentó a los bielorrusos fue el Gran Canal Interoceánico, una iniciativa que se ha convertido en uno de los mayores fracasos económicos del régimen de Ortega. En 2013, el gobierno entregó la concesión al empresario chino Wang Jing, quien prometió una inversión de 50,000 millones de dólares para la construcción de la vía interoceánica. Sin embargo, el proyecto nunca avanzó y, tras años de inactividad, la concesión se extinguió sin que se moviera una sola piedra para hacer realidad la obra.
En un reconocimiento tácito del fracaso, Ortega derogó la ley que otorgaba la concesión a Wang Jing, lo que selló la muerte del proyecto. Ahora, sin ninguna base técnica ni financiera, el régimen intenta revivir el canal como una oferta de inversión a Bielorrusia, lo que evidencia su desesperación por atraer financiamiento internacional.
El ambientalista Amaru Ruiz indicó que este nuevo ofrecimiento es una señal de que la dictadura sigue intentando vender un proyecto inviable:
«Lo del tema del canal no me sorprende porque el régimen también lo presentó ante los empresarios chinos y parece que no hubo aceptación, pues nadie dijo esta boca es mía, sino no lo estuviera ofreciendo a Bielorrusia».
Un giro sospechoso en la estrategia del régimen
El hecho de que la dictadura de Ortega y Murillo haya recurrido a Bielorrusia para intentar reactivar proyectos cuya financiación ya había sido anunciada refuerza las sospechas de que las promesas previas fueron un engaño o que las negociaciones con China no prosperaron como se había asegurado.
Si bien Bielorrusia ha otorgado un crédito de 85 millones de dólares a Nicaragua, esta cifra es insuficiente para costear proyectos de infraestructura de gran envergadura como un aeropuerto internacional o un canal interoceánico. El aparente interés bielorruso no garantiza la materialización de las obras, lo que sugiere que el régimen solo busca proyectar la imagen de que sigue atrayendo inversiones, cuando en realidad sigue enfrentando el escepticismo incluso de sus propios aliados.

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