Reconocen a Medardo Mairena como un ejemplo mundial de resiliencia y defensa de los derechos humanos

Al conmemorarse, este 10 de diciembre, el «Día Internacional de los Derechos Humanos», la alianza defensora de los derechos civiles a nivel mundial Civicus eligió al líder campesino nicaragüense, dos veces encarcelado por la dictadura Ortega-Murillo, Medardo Mairena para rendirle homenaje por ser «una historia de resiliencia y defensa de los derechos humanos».
«La historia de Medardo Mairena, defensor nicaragüense excarcelado y ahora exiliado en Estados Unidos, es una historia de resiliencia y defensa de los DD. HH. Por eso, le homenajeamos hoy en el Día Internacional de los derechos humanos», dice Civicus a través de sus cuentas de redes sociales.
Mairena, originario de las montañas de Zelaya Central, nacido exactamente en Nueva Guinea en 1978, campesino actualmente de 46 años, se dedicaba a la agricultura y a la pequeña ganadería. Salió de sus campos para convertirse en uno de los principales organizadores de los «campesinos anticanal», una organización nacida en 2013, que originalmente se denominó Consejo Nacional en Defensa de la Tierra, Lago y Soberanía y luego se transformó en el Movimiento Campesino.
Junto a la histórica lideresa campesina Francisca «Chica» Ramírez y otros campesinos, Mairena se convirtió en una de las caras más visibles de los productores del campo que desafiaron a la dictadura de Ortega y lograron denunciar ante el mundo el despojo de sus tierras y la inviabilidad de la ruta canalera que al final quedó en maquetas y «cuento chino».
Noticia relacionada: Medardo Mairena y Pedro Mena dedicados al trabajo de construcción para sobrevivir en EE.UU.
La beligerancia de los campesinos puso a sus líderes en el «ángulo de tiro» de los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo al punto que comenzaron una verdadera cacería contra ellos.
En el 2018, en plena efervescencia popular tras las protestas de ese año, Chica Ramírez marchó al exilio junto a su familia ante su inminente captura por parte de las fuerzas represivas del régimen sandinista.
Ese mismo año, Mairena fue incriminado en un múltiple crimen de cuatro policías y un civil empleado del Estado en el municipio de San Miguelito, en el departamento de Río San Juan.

El dirigente campesino fue capturado cuando intentaba viajar al extranjero para cumplir compromisos previamente concertados para seguir con la denuncia de las violaciones a los derechos humanos en Nicaragua.
Fue torturado brutalmente, tal como él mismo lo ha relatado, lo amenazaron con desaparecer a su familia y con asesinar a su pequeña hija y llevarle el cadáver hasta su celda. En un juicio carente de las mínimas garantías procesales, celebrado en el Juzgado Noveno de Distrito Penal de Juicio, a cargo del juez orteguista Edgard Altamirano, fue condenado a 216 años de cárcel.
Sin embargo, en una Ley de amnistía que la administración de Ortega emitió más para amnistiar a sus policías y paramilitares que para los protestantes azul y blanco, Mairena salió de la cárcel pero no fue por mucho tiempo.
A inicios de 2021, anunció su intención de desafiar el poder a Ortega en las elecciones generales. Al declarar su voluntad de ser uno de los precandidatos de la oposición para la Presidencia, eso le valió una segunda condena. Fue secuestrado en Managua, por un numeroso dispositivo de efectivos de las tropas especiales de la Policía, y llevado a las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial conocidas como El Chipote, donde también fueron encarcelados todos los precandidatos presidenciales y los más notables dirigentes de la oposición, entre ellos varias mujeres.
Noticia relacionada: Informe de la ONU sobre Nicaragua: Persiste la persecución, torturas y desaparición de presos políticos
El líder campesino fue nuevamente enjuiciado y esta vez condenado a 13 años de cárcel por supuestamente traición a la patria. Tras mantenerlo en duras condiciones carcelarias por más de un año y medio, fue excarcelado el 09 de febrero de 2023, desnacionalizado y desterrado a EE.UU. junto a 221 presos políticos más.
Desde su destierro, donde trabaja en la construcción para sobrevivir, Mairena no ha dejado de abogar, ante instancias internacionales por la liberación de todos los presos políticos que van quedando en las cárceles de la dictadura de Nicaragua y por los presos políticos de todo el mundo.
Además, sigue denunciando las violaciones a los derechos humanos en su país, al que, según la dictadura Ortega-Murillo ya no pertenece, pero que Mairena sigue defendiendo y luchando por su libertad, y en ese sentido, Civicus retoma una frase del dirigente campesino: «nadie dijo que sería fácil, pero con la ayuda de Dios lo conseguiremos».
Este 10 de diciembre, Mairena es homenajeado por Civicus como un ejemplo de resiliencia y pide a la opinión pública internacional seguir exigiendo la liberación de todos los presos políticos en el mundo.

Comentarios