Dictadura sandinista logra colar a Rusia entre observadores permanentes del Parlacen

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo se salió con las suyas al lograr colar a la Duma (Parlamento ruso) como «observador permanente» ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen).
El 19 Digital, la plataforma de noticias que encabeza la cadena de medios de la propaganda oficialista, la mayoría propiedad de la familia dictatorial; informó el 25 de septiembre que la Duma rusa ha sido incluida como observador en el legislativo regional.
«El compañero Guillermo Daniel Ortega Reyes, vicepresidente del Parlamento Centroamericano (PARLACEN), informa que la noche de este miércoles, 25 de septiembre, la Federación de Rusia ha sido incorporada como Observador Permanente ante el Parlamento Centroamericano», dice la escueta nota divulgada en todos los medios propagandísticos de la dictadura de Nicaragua..
La bancada parlamentaria centroamericana de Nicaragua, compuesta por sandinistas y una minoría de colaboradores zancudos, había oficializado su solicitud de incorporar al grupo de observadores al legislativo ruso desde el ocho de abril de este año cuando en un «informe trabajo» destacaron «sus esfuerzos» para lograr ese cometido.
Obsesión por China y Rusia
El régimen de Managua, se ha empeñado en colar en los asuntos de la región a sus aliados políticos China y Rusia para hacerse acompañar en el afianzamiento de su modelo totalitario, según han explicado analistas.
De esa manera, Ortega logró desplazar del Parlamento a Taiwán, tras la ruptura de relaciones diplomáticas con esa isla asiática y el restablecimiento de sus lazos con Pekín, basados en el reconocimiento del «principio de una sola China», dado que Taiwán es considerada una provincia rebelde del gigante asiático.
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El 21 de agosto de 2023, China, con quien la dictadura Ortega-Murillo dice mantener una «alianza estratégica», fue integrada como observadora permanente del Parlacen en sustitución de Taiwán.
Ahora, la tiranía sandinista ha logrado también sumar con el mismo estatus de observador permanente extrarregional al régimen de su padrino, el dictador Vladimir Putin.

Los analistas han indicado que Ortega colabora afanosamente con las potencias autoritarias en un proceso de «penetración» en el hemisferio occidental con el fin de «desplazar la influencia de Estados Unidos y del Occidente democrático».
Los observadores
El Parlacen, instalado oficialmente en Guatemala el 28 de octubre de 1991, como parte de los Acuerdos de Contadora para terminar con las guerras en la región, tiene tres tipos de observadores que son aquellos Estados, parlamentos nacionales o regionales, así como a los organismos internacionales que así lo soliciten.
Los primeros en esa categoría son los «observadores especiales», que son aquellos Estados de la región que aún no han procedido a elegir, por la vía democrática directa, a sus diputados parlacénicos y los suman por designación. Actualmente ningún estado regional goza de ese estatus.
Luego están los «observadores permanentes, que son los Parlamentos de otros Estados extrarregionales, así como otros organismos internacionales, cuyos objetivos y principios son compatibles con los del Parlacen, según señala el reglamento interno de la organización.
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Los actuales observadores permanentes son: México, Venezuela, el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, Reino de Marruecos, la República Popular China (comunista) y ahora Rusia.
Finalmente están los «observadores originarios», que son los parlamentos que contribuyeron a la «instalación y consolidación» del organismo regional, estos son el Parlamento Europeo, el Parlamento Latinoamericano y el Parlamento Andino.
Refugio de criminales
Costa Rica y Belice no pertenecen al Parlacen, y la razón es su fuerte cuestionamiento, en primer lugar a la «diputación automática» que el órgano, a iniciativa de los Estados miembros, otorga a los presidentes salientes de cada país, lo que les otorga inmunidad parlamentaria una vez que salen de la presidencia de sus respectivos países.
Esto ha dado pie a la crítica de que el Parlacen se ha convertido un refugio privilegiado de exgobernantes corruptos y «premio de consolación, pero muy bien pagado económicamente y con inmunidad, para políticos de oficio que no alcanzan en las planillas de diputados nacionales».

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