Ortega y Murillo son los únicos responsables que EE.UU. llame a no invertir en Nicaragua por su represión y corrupción

Los dictadores Daniel Ortega y su mujer Rosario Murillo, con sus políticas represivas y corruptas, son los únicos responsables que el Gobierno de Estados Unidos llame a sus empresarios y del resto del mundo a no invertir en Nicaragua, lo que podría traducirse, en un futuro cercano, en una severa crisis que afectará aún más al pueblo nicaragüense.
El Departamento de Estado estadounidense publicó, este 17 de julio, su informe sobre el clima de inversiones en Nicaragua, donde advierte a los inversionistas de su país a tener «extremada cautela» para invertir en la nación centroamericana dadas las políticas hostiles y de inseguridad jurídica, las violaciones a las leyes relacionadas con la propiedad y violaciones a los derechos humanos bajo el régimen de Ortega y Murillo.
Ese llamado «tiene desde ya, y va a tener, repercusiones económicas de muchísima importancia para la economía del país», advierte el economista y dirigente opositor en el exilio Juan Sebastián Chamorro, sobre todo porque es una advertencia que viene de un país que es actualmente el principal socio comercial de Nicaragua.
Chamorro, quien dirigió por muchos años la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES), recordó que EE.UU. absorbe el 55% de las exportaciones de Nicaragua, además, es el principal proveedor de combustibles para mover la economía del país, por lo que las advertencias a los inversionistas extranjeros hechas por el Gobierno estadounidense son tomadas muy en cuenta por los empresarios, corporaciones y transnacionales que puedan explorar la posibilidad de invertir en Nicaragua.
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Esas advertencias negativas, señala Chamorro, «van a estar ahí, presentes en la página web del Gobierno de EE.UU. y cualquier inversionista nuevo que quiera informarse sobre Nicaragua va a encontrar este comunicado», por lo que eso provocará un efecto de desincentivo para la inversión nueva y a las ya existentes.
Sin Estado de Derechos, no hay ambiente para la inversión
El economista sostiene que el informe estadounidense es contundente y constituye una clarísima señal de que en Nicaragua «no hay Estado de Derecho y es muy difícil defender los derechos de los inversionistas que ya están establecidos» en el país.
Uno de los aspectos que provoca mayor preocupación en los nuevos inversionistas y los que ya están en el país, sostiene el analista, es el tema de la propiedad privada.
«El informe detalla con muchos elementos actuales lo que ha pasado en Nicaragua en los últimos años, sobre la violación de los derechos de propiedad que es un elemento fundamental de la inversión privada extranjera y la inversión en todos sus sentidos», advierte.
Asimismo, sostiene que, algo que puede estar provocando pánico en los empresarios es el hecho que ya no se puede determinar si un título de propiedad está limpio, porque el registro de la propiedad pública «ya no es un registro público» sino que se lo arrebataron a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para supeditarlo a la Procuraduría General de la República (PGR), órgano que ha sido utilizado por el régimen para ejecutar centenares de confiscaciones contra opositores y organizaciones de la sociedad.
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Otro tema de suma preocupación, según analiza Chamorro, son las invasiones de tierras y el alto nivel de corrupción generalizada en todos los niveles del régimen, «que muestran claramente un ambiente negativo para las inversiones».
Esos niveles de corrupción facilitan e incentivan violación de los acuerdos comerciales internacionales las cuales, aunque existan cláusulas de resolución de problemas y de demanda, estas no son muy utilizadas por temor a represalias.
Para el experto en economía, los inversionistas estarían viendo en Nicaragua un territorio sin ley, con un ambiente de negocio «extremadamente hostil» y eso va a tener repercusiones serias sobre el crecimiento económico futuro de Nicaragua porque dejan de llegar al país miles de millones de dólares en inversión.
Los desmanes del régimen, dice Chamorro, «se van a traducir en en menor crecimiento económico, menor generación de empleo, menores exportaciones, menores posibilidades para los trabajadores nicaragüenses que al final son los que terminan pagando los platos rotos provocados por la dictadura Ortega y Murillo».
«El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo es el causante y único responsable, a través de sus políticas absurdas de represión y de acoso fiscal, de que se genere menor crecimiento y con ello más pobreza, más desempleo y más desesperanza en el país», concluyó el analista económico.

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