Skip to content
dom. 4 oct.
Destacadas

Alex Hernández: Oposición «alimenta el hartazgo» en los nicaragüenses y empuja a pensar en la vía armada para salir de Ortega

Desde un set improvisado en el cuarto donde duerme, iluminado con unas luces led de mangueras, con su respectiva bandera de Nicaragua ondeando en su espalda y unos posters de la película Guerra de las Estrellas sobre las paredes blancas del espacio que ha convertido en su nuevo hogar, Alex Hernández se conecta puntual, a … Continuar leyendo
Por Wilmer Benavides junio 14, 2024
Alex Hernández: Oposición «alimenta el hartazgo» en los nicaragüenses y empuja a pensar en la vía armada para salir de Ortega
Alex Hernández: Oposición «alimenta el hartazgo» en los nicaragüenses y empuja a pensar en la vía armada para salir de Ortega

Desde un set improvisado en el cuarto donde duerme, iluminado con unas luces led de mangueras, con su respectiva bandera de Nicaragua ondeando en su espalda y unos posters de la película Guerra de las Estrellas sobre las paredes blancas del espacio que ha convertido en su nuevo hogar, Alex Hernández se conecta puntual, a las 4 de la tarde, hora de Nicaragua (seis, hora de Washington, donde radica). Ha aceptado dar una entrevista para hablar sobre la oposición a la que pertenece, aunque ya no esté en una plataforma, porque en enero pasado decidió salirse de la llamada Concertación Democrática Nicaragua-Monteverde.

Hernández, un auténtico líder de base, originario del municipio de Catarina, en Masaya, donde encabezó las protestas contra la dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en abril de 2018, está desterrado en Estados Unidos.

Fue expulsado de Nicaragua en un vuelo fletado por el Departamento de Estado, de Estados Unidos, a petición de Ortega y Murillo, el nueve de febrero de 2023, como parte de una operación de rescate de 222 prisioneros políticos que hasta ese momento el régimen sandinista tenía en varias prisiones del país.

Imagen personalizada

El joven activista habla para el programa de entrevistas En Contacto, que dirige Álvaro Navarro, sobre la oposición con tanta libertad y franqueza que denota cierta frustración y disgusto, pero también deja ver algún nivel de aprecio por los liderazgos con los que ha compartido sus luchas. Antes de iniciar la conversación, incluso se cuida de hacer la advertencia que sus comentarios son «en general» y no contra alguien en específico, porque «hay bastante sensibilidad cuando se habla de estas temáticas», dice.

Alex Hernández valora que la oposición de Nicaragua ha provocado un «hartazgo» en la sociedad que no encuentra una alternativa que lleve al país a superar la crisis sociopolítica provocada por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Noticia relacionada: Murillo y su «rosario» de insultos a la Iglesia, oposición y EE. UU

Hernández manifestó que los grupos opositores han caído en un «reiterado estancamiento en la toma de decisiones, de propuestas, de estrategias y otros temas; nada diferenciado a lo que ha pasado en 2018, como en la Alianza Cívica, la Coalición Nacional o la Alianza Ciudadana, etcétera».

Para argumentar sus afirmaciones, el opositor explicó que hay un alto porcentaje de personas que pertenecen a una o más plataformas, que no puede negar que hay voluntad de estas personas u organizaciones de convertirse en alternativas, «pero existe un choque de intereses entre las organizaciones bastante fuertes como políticos y económicos, estos choques de intereses tiene a la oposición en este estancamiento».

«Todos han quedado a deber», aseguró tajantemente Hernández sobre los grupos de oposición que intentan ser una alternativa para los nicaragüenses que anhelan una Nicaragua en libertad.

El activista afirmó que las mismas personas, desde diferentes plataformas, mantienen un mensaje de «estamos trabajando» en diferentes temas, pero que no hay un resultado de ese trabajo. Hernández hasta enumeró los «mensajes» reiterativos que los opositores argumentan para decir que «están trabajando»: «Estamos trabajando para crear confianza», «Estamos trabajando en la creación de un sujeto político», «Estamos trabajando en la unidad en acción», «Estamos trabajando en incidencia internacional», «Estamos trabajando en la creación de un esquema de colaboración conjunta entre las plataformas» y señaló que ese tipo de mensajes son los mismos de parte de las mismas personas, en distintos momentos de los últimos seis años y desde todas las plataformas.

El discurso y las acciones

«Se replica el mensaje, se cambia la persona que lo dice, han cambiado las siglas (de las organizaciones), han cambiado los tiempos, pero no han cambiado el mensaje y estos cinco mensajes no se han llevado a cabo, y eso es una grave demostración de que hay un fracaso y hay una enorme distancia entre los discursivo y las acciones concretas y reales. Lo que ha fallado es no temporalizar (poner tiempo) a los objetivos. Un objetivo que no tiene elemento de medición, a lo largo del tiempo va a ser un objetivo superfluo y vago», indicó.

El opositor señaló que la gran tarea de la oposición nicaragüense es analizar en qué han fallado y qué van a hacer para no seguirlo replicando, pero «no ha habido un compromiso serio por hacer ese análisis», argumentó.

Afirmó que una parte de los opositores no proponen nada diferente y se han limitado a realizar críticas nada constructivas, y que eso alimenta el hartazgo de muchos nicaragüenses, que han manifestado en los últimos seis años.

«Muchos opositores, cansados de no ver cambios, decidieron seguir con su vida adelante. Están estudiando, trabajando, con su familia en el exilio y viven el día a día. Otros siguen con sus vidas y están emitiendo opiniones; otros se dedican solo a criticar sin ningún tipo de base», adujo.

El activista originario de Catarina también criticó que algunos grupos y plataformas hayan centrado sus esperanzas en la idea de que «la dictadura caiga de manera mágica o milagrosa, por algún suceso fortuito, acompañado de la teoría de una implosión en el régimen».

Igualmente calificó de «iluso» pensar que si Ortega cae por milagro, «quienes queden con los rezagos de poder de la dictadura van a llamar a estos opositores para compartirse el poder. Si ese es el esquema de trabajo (estrategia) de estos opositores, me parece que es una tremenda falta de respeto para la gente y para las víctimas, porque la única manera que eso suceda con quien sea que quede en el poder después de que Ortega caiga por gracia divina, es negociando impunidad», dijo.

La solución a la crisis

Sobre los opositores que hacen cabildeo en foros internacionales, el activista los animó a valorar si el enfoque de estos esfuerzos hacen algún efecto para debilitar a la dictadura de Ortega y Murillo. «No le veo nada estratégico continuar yendo a foros como el de la OEA», manifestó.

Al ser consultado sobre la opción armada para salir de la crisis sociopolítica, Hernández manifestó que la oposición organizada «alimenta el hartazgo de la sociedad nicaragüense» y hace que las expectativas se centren en la opción bélica, «porque lo que sale a luz de las organizaciones opositoras son pleitos internos, desconfianzas, «serruchadas» de piso, lo que otros interpretan como «turismo político» y «faranduleo»».

«A medida que vaya pasando el tiempo y los (opositores) que están por la vía pacífica no terminan de salir de los discursos, va a salir cualquier loco en Nicaragua a pegar cuatro balazos y ese va a levantar los ánimos de la gente», vaticinó.

«Son estas expresiones organizadas las que tienen que poner sus barbas en remojo, tienen que reflexionar, de que son ellos con su inoperancia quienes están alimentando que surjan cada vez más estos discursos bélicos», aseguró.

Hernández enumeró que actualmente existen unos siete grupos de opositores, mientras intentan unirse se han multiplicado a lo largo de los seis años de la crisis sociopolítica. Ortega sigue imparable en su escalada represiva contra toda expresión de disidencia, la Iglesia y la población en general. Al día de hoy la oposición no ha logrado unirse y no hay miras que pueda pasar en el futuro inmediato.

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

Comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *