Estados Unidos demanda a Ortega la liberación del sacerdote Fernando Zamora Silva

El subsecretario de Estado de Estados Unidos para el Hemisferio Occidental, Brian A. Nichols, hizo un llamado al régimen de Daniel Ortega para que libere al sacerdote nicaragüense Fernando Zamora Silva, quien fue detenido arbitrariamente el pasado nueve de julio tras salir de una actividad religiosa.
El funcionario estadounidense este viernes, 14 de julio, también demandó al gobierno sandinista la liberación de monseñor Rolando Álvarez, quien acumula más de 320 días como reo de conciencia y permanece recluido en una celda de máxima seguridad en el Complejo Penitenciario Jorge Navarro, conocido como «La Modelo», en Tipitapa.
«Hacemos un llamado para la liberación incondicional del obispo Álvarez, Padre Zamora y todos los que han sido injustamente detenidos por ejercer sus derechos constitucionales y humanos, incluyendo la libertad religiosa o de creencia», escribió Nichols en su cuenta de Twitter.
Noticia relacionada: Policía de Ortega detiene en Managua a otro sacerdote de la Diócesis de Siuna
El subsecretario de Estado además condenó «la represión» que ejecuta la dictadura Ortega Murillo contra las comunidades religiosas.
Por su parte, Rashad Hussain, embajador de Estados Unidos para Asuntos de libertad religiosa internacional, reiteró que el gobierno de Joe Biden continúa «pidiendo la liberación inmediata e incondicional de todas las personas injustamente detenidas por expresar pacíficamente sus creencias religiosas en Nicaragua».
Asimismo, instó al Ejecutivo nicaragüense a «permitir que el obispo Rolando Álvarez, sus compañeros del clero y los laicos realicen pacíficamente su trabajo pastoral» en el país.
Después del intento de diálogo entre la oposición y el régimen orteguista, en 2018, la Iglesia ha sido blanco del dictador de Nicaragua, quien ha ofendido, perseguido, encarcelado, desterrado y expulsado a sus sacerdotes.
La última acción que hizo la administración Ortega Murillo fue imputarle a la Iglesia católica el supuesto delito de lavado de dinero, congelando las cuentas bancarias de todas las diócesis del país y de algunos sacerdotes y laicos.

Hasta la fecha, las investigaciones de las autoridades judiciales no presentan ningún avance, sin embargo la represión contra los religiosos continúa. En estos últimos días se conoció que dos sacerdotes salieron del país.
El primero fue el padre Douglas Ramón Guevara Ávila, que dirigía la parroquia Inmaculada Concepción de María, de la Diócesis de León.
El otro religioso es el español Jesús María Palma, de la parroquia San Isidro Labrador, en Jinotega. Los feligreses señalan que aunque conocen que la mamá del religioso estaba enferma, salió del país sin previo aviso. Actualmente, se encuentran 80 religiosos en el exilio.

Comentarios