Brasil y México rechazan que se convoque a una reunión consultiva de cancilleres de la OEA por Nicaragua

Brasil y México desentonaron en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA al considerar que no debería convocarse una reunión consultiva de ministros de exteriores de la organización para tratar el tema de Nicaragua.
El gigante suramericano la consideró como «prematura» al tiempo que evaluó que el enfoque de que las decisiones del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo son una «amenaza a la seguridad» no son correctos, por lo que insistieron en el llamado al diálogo a las partes involucradas.
Sin embargo, esta posición desconoce que la dictadura expulsó a la mayoría de los dirigentes políticos e interlocutores válidos de la oposición democrática, proscribió partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil y apresó a políticos, periodistas, sacerdotes, obispos, seminaristas y defensores de derechos humanos en los últimos años.
«Es erróneo abordar la situación de Nicaragua como una amenaza a la seguridad», expresó la embajadora de Lula Da Silva. Al mismo tiempo dijo que no se presentaron pruebas que justificaran ese enfoque.
Y dijieron que «no debe abordarse desde el punto de vista de la seguridad, la crisis migratoria debe abordarse con un enfoque de derechos humanos, los migrantes no son una amenaza para la paz. La convocatoria de una reunión de cancilleres nos parece prematura en las actuales condiciones, podría crear tensiones adicionales», dijo la representante brasileña.
Alertó que tomar medidas podría crear más tensiones y criticó que se quiera aislar al régimen, como ha sido sugerido.
México invoca la «no injerencia» en el caso de Nicaragua
Antes, México insistió en la posición de Claudia Sheinbaum de los principios de la «soberanía», «no injerencia» y «autodeterminación de los pueblos» para alejarse de la posición mayoritaria de los demás países que apoyaron la resolución estadounidense.
«Debe ponderarse la convocatoria, México considera que cualquier pronunciamiento o medida tomada por esta organización debe estar enfocada en los derechos humanos y buscar canales de diálogo que permitan restablecer la cooperación con el sistema interamericano, evitando que violen el principio de no injerencia», manifestó el diplomático mexicano.
Pero defendió la celebración de elecciones periódicas y que de darse las reformas «significarían la supresión del derecho del pueblo de Nicaragua».
Uruguay, otro gobierno de izquierda en América Latina, hizo hicanpié en que el régimen respete los principios fundamentales del sistema democrático, la democracia representantiva y en línea con Brasil pidió que si se llegase a reunir en consulta de cancilleres se tomen decisiones dentro del sistema interamericano y el derecho internacional.

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