Rosario Murillo tilda de «demonios» a opositores tras festividades de Santo Domingo

Rosario Murillo aprovechó sus declaraciones diarias para arremeter contra los sectores críticos al régimen, a los que calificó de «ignorantes», «maleantes» y «demonios», mientras utilizó las festividades de Santo Domingo de Guzmán para reivindicar el discurso oficial sobre la paz y atacar a quienes cuestionan al régimen.
La vocera gubernamental inició su intervención exaltando la tradicional bajada de «Minguito» y aseguró que la celebración representó una muestra de respaldo. También salió en defensa del cardenal Leopoldo Brenes, quien fue criticado tras fotografiarse con la alcaldesa de Managua, Reyna Rueda, durante la festividad cristiana.

«Todos los días nos levantamos con la luz de la divinidad. Cuánta alegría vimos el viernes en la Bajada de Santo Domingo de Guzmán. Los ignorantes y maleantes se dieron el peor baño de sus vidas, baño de putrefacción al ofender al cardenal Brenes, que tanto hace cada día para cuidar e instarnos a todos a cuidar la paz», afirmó.
Murillo describió la festividad religiosa como una expresión de fe y tradición popular. «La gente caminó con sus símbolos tradicionales, los bailantes, los promesantes, cumpliendo o pagando promesas por los milagros que el santo les ha hecho», dijo, antes de vincular esa celebración con el discurso político del régimen.
Insultos contra sectores críticos
Durante su alocución, la codictadora intensificó los ataques verbales contra quienes disienten de la dictadura. Afirmó que están marcados por la «maldad» y la «malignidad» y los responsabilizó de intentar sembrar miedo en el país.
«Es día de bendición porque la maldición está lejos. El rostro y las bocas innobles, descompuestos, desfigurados por su propia malignidad y empeñados en servirse ellos mismos, como siempre, disfrutando de las maldiciones que profieren, como demonios», expresó.
También sostuvo que los opositores «creen que generan pánico» y los acusó de promover «miedo, terror, cizaña y odio puro».
«A nuestra alegría, que le da tanta envidia, no volverán. Vemos la mezquindad, la indigencia espiritual, la frustración inmensa que los empobrece más y vemos, sobre todo, la falta absoluta de bondad y generosidad, porque sobre todas las cosas son gente de odio, de mal, de poca cosa», agregó.
Defiende la «democracia» del régimen
En la parte final de su intervención, Murillo retomó el discurso oficial sobre el proceso de consultas de la reforma constitucional impulsada por el régimen y aseguró que Nicaragua vive una «democracia del pueblo».
«A la necedad y la maldad, oídos sordos. Democracia del pueblo presidente, continuamos con las consultas. La democracia protagónica es soberanía y dignidad. La democracia es la que, gracias a Dios, tenemos y la que cada día trabajamos mejor para el bien común. La democracia es para los más», afirmó.
La funcionaria cerró sus declaraciones con nuevos señalamientos contra quienes cuestionan al régimen, a quienes describió como personas «amargadas» que, según dijo, «viven en su propio infierno».

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