Cardenal Brenes se alinea con Rosario Murillo y calla sobre represión a la iglesia católica

El cardenal y arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, llamó este domingo de resurrección a la unión del pueblo nicaragüense en su mensaje tras el final de la Semana Santa 2026.
«Verdaderamente Cristo ha resucitado. Creo que ese es el mensaje, el gran mensaje que, desde el corazón del papa, desde el corazón de todos los obispos del mundo, desde mi corazón, surge para este momento. Es la gran noticia, y una noticia súper positiva. ¿Por qué? Porque es una noticia en la cual nos dice que hay que dejar atrás todo sentimiento negativo, todo sentimiento que nos lleve a confrontación, todo sentimiento que nos lleve a dividirnos», afirmó a periodistas de medios sandinistas al culminar la celebración en la Catedral Metropolitana de la Inmaculada Concepción de María de Managua.
Sin embargo, el prelado no dijo que desde el año 2022 la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo mantiene un cerco contra la Iglesia católica que impide los viacrucis en la Cuaresma, las procesiones en Semana Santa, que encarceló a obispos, sacerdotes, seminaristas y laicos, a muchos de los cuales después desterró y le quitó la nacionalidad en los últimos cuatro años.
Brenes también se sorprendió por la masiva concurrencia de fieles a las iglesias de Managua pese a la vigilancia, restricciones y otras formas de persecución de la dictadura contra las manifestaciones de fe en el país.
«¡Yo me he quedado asustado! Yo tengo una experiencia, se las comentaba ayer (sábado 4 de abril). En el 2006 fue mi primera Semana Santa aquí, pero el Jueves Santo había 50 Personas en la Misa Crismal, y en la Vigilia Pascual había 100. Ya al terminar Semana Santa dije, en el 2007 yo me voy a ir a una Parroquia, porque aquí me siento como solo… Así que yo, agradezco a los miles y miles de feligreses, porque creo que el Viernes Santo, en la Plaza, se cubrieron prácticamente los tres niveles, eso significa 20,000, 25,000 Personas. O sea que la gente que asistía a este Vía Crucis, asistió también; el Señor los convocó, y aquí estuvieron», aseguró sobre el cambio en dos décadas.
Brenes, sin embargo, no dijo que en los últimos cinco años la dictadura ha impedido realizar las procesiones y hasta ha encarcelado a católicos que se atrevieron a realizar las llamadas judeas en las calles, que eran representaciones de la pasión y muerte de Jesús.
Persecución, vigilancia y autocensura
La abogada y creadora del registro «Nicaragua: una iglesia perseguida», Martha Patricia Molina, recordó en sus redes sociales las persecuciones durante la Semana Santa.
«Así se vivió la Vigilia Pascual en las parroquias de Nicaragua. Bajo vigilancia policial. ‘Ellos toman fotos y videos de las persona que entran y salen de la iglesia’. Esta es una parroquia de la Arquidiócesis de Managua», dijo la activista de derechos humanos en un post de la red social X, antes Twitter. Añadió que «los policías llegan a constatar que todo se cumpla y que no salgan las procesiones».
También reportó que el Viernes Santo, varios obispos, entre ellos el cardenal Brenes ordenaron cambiar la liturgia de la palabra a fin de que no hablara sobre la libertad religiosa por miedo a ser perseguidos. Algunos de los que lo hicieron fueron el arzobispo de Managua, así como los obispos Sócrates René Sándigo, Marcial Guzmán y Jorge Solórzano.
Persiguen a una iglesia independiente
En entrevista con Artículo 66, el periodista y experto en temas religiosos Israel González Espinoza dijo que Murillo y Ortega persiguen a la iglesia nicaragüense por ser la única institución independiente que queda en pie en la nación centroamericana.
«El régimen orteguista ha perseguido de forma sistemática a la Iglesia católica desde 2018 por su labor en defensa de los derechos humanos de las personas en el contexto de la crisis sociopolítica. También han denunciado las arbitrariedades autoritarias de la pareja gobernante y han apoyado las demandas de efectiva democratización que mantiene la población. Su voz es sumamente escuchada y por ese motivo, es motivo de asedio, acoso y ataque desde el poder», dijo la semana anterior.
Estados Unidos y organizaciones que defienden la libertad religiosa han hecho alertas sobre la persecución del régimen, pero esto no ha provocado un cambio de la administración sandinista que mantuvo en la Semana Santa de 2026 el mismo control, aunque en medios sandinistas difundieron imágenes de procesiones controladas para simular que no había vigilancia en los templos de los 153 municipios del país.

Comentarios