La caída de Padrino en el tablero de Delcy: conspiración y control militar en Venezuela ¿Qué viene ahora?

La politización de la Fuerza Armada Nacional en Venezuela llegó con la entrada de Hugo Chávez al poder, quien la rebautizó como bolivariana, nombre que se incorporó en los cambios a la Constitución del país impulsada por el fallecido mandatario.
Pero si alguien impregnó de política, retórica antiestadounidense y permitió la cubanización de los militares en el país suramericano fue el recién destituido general en jefe Vladimir Padrino López, quien duró casi 12 años en el cargo como ministro de la Defensa y fue removido de ese puesto por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, en un movimiento que se esperaba después del fracaso del estamento militar el pasado 3 de enero.
Ese día, en una operación militar relámpago de apenas poco más de dos horas, fuerzas especiales estadounidense entraron a Caracas y ciudades aledañas, bombardearon zonas estratégicas de defensa antiárea venezolana y capturaron al dictador Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, que vivían en un bunker en Fuerte Tiuna, el corazón militar en la capital venezolana y una de las zonas consideradas más seguras para el hasta entonces líder del chavismo.
Esa operación bautizada por Estados Unidos como «Resolución Absoluta» reveló la debilidad militar de la Fuerza Armada en Venezuela y sobre todo que los meses previos, cuando la Casa Blanca desplegó su poderío en el mar Caribe, la movilización de tropas, tanques y otros equipos castrenses solo fue propaganda.
Una Fuerza Armada que politizó Padrino López
La periodista venezolana Sebastiana Barráez, experta en el tema militar, aseguró en un análisis en su canal de Youtube que Padrino López fue uno de los más afectados por esa operación. A él le tocó dar la cara durante la madrugada del 3 de enero y aunque condenó el ataque y la violación a la soberanía nacional, su imagen también quedó muy deteriorada.
«Politizó a la institución armada… cometió algo terrible contra el personal militar, no solamente gracias a ese proceso de ideologización, a la presencia de los cubanos en todos los cuarteles del país, en el Ministerio de la Defensa; es decir en todo lo relacionado con la Fuerza Armada estuvieron los cubanos, ayudó en la destrucción progresiva de la fuerza armada y llevó a las miles de deserciones y a que en la institución no tuviesen sentido de pertenencia», dijo sobre el paso de Padrino López por la jefatura de los fusiles.
Su lealtad a Maduro, del que fue su ministro con mayor tiempo en el cargo, ratificado año tras año, al romperse con esas decisiones la política de relevar anualmente al ministro de la Defensa fue más allá de lo administrativo para convertirse en una práctica en la que imperó la política en los cuarteles del país.
En el año 2012 cuando el fallecido Hugo Chávez lo nombró el segundo comandante del Ejército, componente militar del que egresó de la Academia Militar de su país, pronunció unas palabras que después hizo suyas como ministro: «patriotas, bolivarianos, socialistas, antiimperialistas, revolucionarios, adiestrados y equipados para asumir el sagrado deber de la defensa de la nación», al hablar de lo que era un soldado venezolano.
Esa misma retórica lo acompañó con Maduro y la mantuvo hasta su salida del Ministerio: «Ha sido el más alto honor de mi vida servir a la Patria como soldado, y proteger la paz y la unidad nacional durante todos estos años al frente del Ministerio del Poder Popular para la Defensa. Agradezco profundamente a la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, por sus palabras», escribió Padrino López en su cuenta de X al conocerse en esa misma red social su reemplazo en el puesto.
Barráez sostuvo que tras la captura de Maduro y la inacción militar en el país suramericano ante la agresión estadounidense, el exministro «estaba en una situación de profunda desmoralización, se sentía quebrado incluso… él entendió su gran fracaso en la Fuerza Armada sobre todo desde lo que ocurrió el 3 de enero», mencionó.
Qué papel tendrá Gustavo González López
Barráez estima que al descabezar su liderazgo dentro de la institución, su reemplazo, otro general en jefe, Gustavo González López, abrirá la puerta «al tutelaje» de Estados Unidos sobre el sostén del chavismo para sobrevivir a la política.
«Quien lo sustituye no va a ayudar a la FAN porque el general Gustavo González López no es precisamente una figura de ascendencia y liderazgo en la institución armada», agregó la periodista del papel que desempeñará el nuevo ministro de la Defensa.
Considera incluso que la «revolución bolivariana» saldrá de los cuarteles y se impondrá ahora una visión de control interno, un papel que González López ejerció como jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en dos importantes periodos de mayor represión en la nación caribeña, entre 2014 y 2018 y posteriormente de 2019 a 2024.
«No hay dudas que Gustavo González López como Delcy Rodríguez deben haber tenido una relación previa con EEUU, porque de otra manera esto no habría estado ocurriendo», en pocas palabras su nombramiento tiene el beneplácito de la Casa Blanca, a pesar de que fue ese país bajo el gobierno de Barack Obama, en 2015, el primero en sancionarlo, una decisión que posteriormente también tomaron la Unión Europea, Canadá y Suiza, así como Panamá y Colombia en su momento, por las masivas violaciones a los derechos humanos que inició Maduro en 2014 y por las que ahora se investiga la comisión de crímenes de lesa humanidad en la Corte Penal Internacional (CPI).
La relación del nuevo ministro con Diosdado Cabello
Barráez también afirmó que el nuevo ministro de la Defensa era un «leal» y «subalterno» del poderoso ministro Diosdado Cabello, a quien tampoco le augura mucho tiempo en el poder tras la salida de Padrino López.
«Delcy va sacando a aquellos amigos más cercanos de Nicolás Maduro… pero ¿saben a quién están sacando también? A los militares de los diferentes cargos. Pareciese ser que obviamente, como Delcy no tiene relación ni ascendencia con los militares, pues tampoco le gustan», expresó la periodista experta en la fuente castrense en su espacio en Youtube.
Pese a esa lealtad de González López con Cabello y que pareciese que su nombramiento responde a un interés del ministro de Interior, no queda claro si fue él quien lo impulsó o fue una jugada de la presidenta encargada para ir tomando control de la Fuerza Armada.
«Me imagino que en estos momentos eso podría estar significando que en las próximas semanas saliera (del gobierno) Diosdado Cabello Rondón, que además del caso jurídico que tiene relacionado con el de Maduro en Nueva York, pues también recuerden que Diosdado ha sido una pieza importante como segundo al mando cuando estaba Maduro», insistió.

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