Rosario Murillo anuncia la creación de la Procuraduría de Justicia para «combatir la corrupción», en medio de arremetida contra Bayardo Arce

En una nueva maniobra que deja claro el autoritarismo del régimen, la vocera y codictadora Rosario Murillo anunció este martes, 5 de agosto, la presentación ante la Asamblea Nacional de otra reforma parcial a la Constitución y a la Ley de la Procuraduría General de la República.
En su alocución diaria, Murillo dijo que estas reformas tienen como objetivo luchar contra la corrupción, un mal que, según ella, «azota al mundo», pero cuyo enfoque en Nicaragua no parece más que una estrategia para reforzar aún más el control del poder y el manejo caprichoso de la familia Ortega-Murillo sobre los mecanismos judiciales.
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Con la consigna «Todos y todas contra la corrupción», Murillo afirmó además que el gobierno intensificará la persecución de aquellos que atenten contra los intereses del pueblo nicaragüense. «Vamos a crear la Procuraduría General de Justicia para identificar, perseguir, procesar y castigar a los corruptos sin ninguna consideración», dijo Murillo.
Esta nueva procuraduría se integrará, según dijo, con todos los organismos que conforman a la Procuraduría General y el Ministerio Público, para garantizar la «protección» del patrimonio nacional del Estado.
«La Constitución, todas las leyes y todas las instituciones del Estado nicaragüense deben contribuir a esta campaña permanente contra los delitos y crímenes de los corruptos que pretenden lesionar el patrimonio del pueblo. Serán sancionados con las máximas penas establecidas en nuestro código», insistió.
¿Inspirada en Bayardo Arce?
Lo llamativo de este anuncio es que en los últimos días, tanto Daniel Ortega como Rosario Murillo y varios de sus propagandistas han empezado a despotricar contra «los corruptos» y «ladrones». El régimen además advirtió, a través de una nota de la Procuraduría General de la República (PGR) que abrirían proceso contra el asesor presidencial para temas económicos, Bayardo Arce Castaño, el único comandante guerrillero que quedaba en el círculo de confianza de Ortega, por supuestas transacciones y bienes sospechosos.
En el comunicado publicado por la PGR en horas de la noche del pasado 30 de julio, la entidad informó que actúa «como Máxima Autoridad del Estado nicaragüense para velar por los Intereses y los Bienes que pertenecen al Gobierno y al Pueblo de Nicaragua», y que en cumplimiento de ese mandato constitucional convoca periódicamente a personas o instituciones «sobre los cuales se conoce han incumplido con sus Obligaciones ante el Estado y el Pueblo de Nicaragua en relación a Bienes, Propiedades, Sociedades y/o cualquier otra situación que lesione los Patrimonios del Estado».
En este caso específico, la Procuraduría afirma que ha conocido de transacciones y negociaciones realizadas por las oficinas de Bayardo Arce Castaño, las cuales «no cumplían, ni cumplen con lo establecido en nuestro marco legal».
La institución detalló que el asistente, de Bayardo Arce, el señor Ricardo Bonilla, era quien «aparecía operando esas transacciones y/o negociaciones», por lo que fue convocado a rendir cuentas. Según la versión oficial, Bonilla «se negó a acatar la orden» y en consecuencia «fue remitido al Sistema Penitenciario Nacional donde continúa siendo interrogado al respecto».
En su comunicado de tres páginas, la Procuraduría aseguraba que ante la negativa de Bonilla a rendir cuentas, convocó directamente a Bayardo Arce Castaño, señalado como propietario de los bienes bajo indagación. Según el comunicado, Arce «se limitó a argumentar que todo eso le pertenecía, y por lo tanto, no tenía ninguna obligación de responder a la PGR o a sus Investigaciones».
En el mismo texto, la PGR advirtió los próximos movimientos con Arce Castaño: «Le recordamos que es deber de todo Ciudadano respetar la Constitución y las Instituciones establecidas para velar por los Derechos, Deberes y Bienes de Nicaragua. Incumplir o irrespetar estas Obligaciones Ciudadanas constituyen delitos graves».
Daniel Ortega también lanzó chifletas contra los «ladrones»
El propio Daniel Ortega lanzó una indirecta contra «los ladrones» durante el acto por el 46 aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista, el pasado 19 de julio, en lo que ahora queda más claro que en la cúpula sandinista están dispuestos a dirigir los cañones contra los que puedan resultar un estorbo para los planes de control de la familia Ortega-Murillo.
«Y el que se apropia de algo que no es de ellos, se le llama ladrón. Son ladrones», dijo Ortega en lo que con el paso de los días ha quedado claro que iban contra los ladrones del su propio régimen y el único que ha caído bajo esos señalamiento es Bayardo Arce.

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