Obispo Silvio José Báez denuncia la opresión de los regímenes autoritarios: «No podemos ser indiferentes»

En su homilía dominical celebrada en la parroquia María Reina de la Paz, en Waterloo, Estados Unidos (EE.UU.), el obispo auxiliar de Managua y exiliado político, monseñor Silvio José Báez, lanzó una profunda crítica hacia los gobiernos autoritarios de América Latina.
Durante su reflexión, que coincidió con la reciente entrega del premio Pacem in Terris, que reconoce su compromiso con la paz, justicia y los derechos humanos en Nicaragua, Báez hizo un llamado a la solidaridad con las personas y comunidades que sufren bajo estos sistemas represivos.
Inspirado en la parábola del buen samaritano, el obispo enfatizó que «el camino de Jerusalén a Jericó es el camino de la vida» y que, en este trayecto, sigue habiendo gente necesitada, maltratada y personas despojadas de su dignidad. Recalcó que en ese «camino» están los migrantes que enfrentan crueldad y discriminación, así como los pobres y marginados que luchan por sobrevivir.
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«No podemos ser indiferentes porque alguna vez podemos ser el herido y otras veces el samaritano», afirmó, subrayando que el prójimo no siempre es un individuo sino a veces «pueblos enteros», que son víctimas de «sistemas de explotación o gobiernos represivos».
«En América Latina existen pueblos que sufren la dureza de regímenes autoritarios, que quitan la libertad, que mandan a la cárcel y mandan al exilio a las personas que no están de acuerdo con su proyecto totalitario», dijo en una clara alusión al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Condenó el trato cruel a los migrantes
El obispo Báez también condenó el trato cruel hacia los migrantes en países donde son vistos como «delincuentes» y recordó que «tratar mal a los extranjeros es uno de los pecados más antiguos».
Silvio José Báez Ortega es un obispo católico nicaragüense que ha destacado por su firme postura en defensa de los derechos humanos y su crítica al régimen. Durante la crisis sociopolítica de 2018, Báez denunció la represión y defendió el derecho a la protesta pacífica.
El pasado 9 de julio, Báez recordó la sangrienta Operación Limpieza ejecutada por fuerzas paramilitares y policiales en varias localidades de Carazo, que dejó decenas de muertos, según cifras de organismos de derechos humanos nacionales e internacionales.
«Hoy hace siete años, el 9 de julio de 2018, al día siguiente de la masacre de Carazo, habiendo llegado para liberar a las personas que se refugiaban en la Basílica San Sebastián, obispos y sacerdotes fuimos agredidos por turbas y paramilitares del régimen en Diriamba», escribió el líder católico en sus redes sociales.

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