Congresista María Elvira Salazar abogará por migrantes de Cuba, Venezuela y Nicaragua con la Secretaria de Seguridad Nacional de EE-UU

La congresista republicana por el Distrito 27 de Florida, María Elvira Salazar, anunció que la próxima semana se reunirá con la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, para exponer personalmente la grave situación que enfrentan los migrantes de Cuba, Venezuela y Nicaragua tras las recientes acciones migratorias impulsadas por la administración de Donald Trump.
En el encuentro también participarán los congresistas Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez, todos representantes del sur de Florida, una de las regiones más impactadas por las medidas migratorias, y donde residen miles de exiliados provenientes de estos tres países.
El anuncio se produce en medio de una oleada de detenciones y deportaciones que han puesto en alerta a las comunidades hispanas en Estados Unidos. «Estoy plenamente consciente, y con el corazón roto, por la incertidumbre que hoy sacude al Distrito 27 de Florida», expresó Salazar en un comunicado.
La congresista cuestionó la cancelación del programa de parole humanitario CHNV —una decisión respaldada por la Corte Suprema— así como la detención de personas con formularios I-220A y casos de asilo pendientes. Según denunció, estas acciones vulneran el debido proceso legal que toda democracia está obligada a garantizar.
Salazar reafirmó su posición a favor de que quienes han solicitado asilo o tienen trámites pendientes puedan completar su proceso legal. A su juicio, el trato que están recibiendo contradice los principios de justicia que deben regir el sistema migratorio estadounidense.
«Es un hecho indiscutible que la gran mayoría de estas personas huyeron de Cuba, Venezuela y Nicaragua, los tres regímenes más brutales del hemisferio y enemigos declarados de Estados Unidos», subrayó. En ese sentido, advirtió que no se debe criminalizar a quienes escapan de dictaduras y buscan protección en suelo estadounidense.
Aunque defendió la necesidad de expulsar a personas con antecedentes criminales, tal como lo ha prometido el presidente Trump, insistió en que la prioridad del sistema migratorio no deben ser los perseguidos políticos, sino los verdaderos delincuentes.
Ola de persecución migratoria
El anuncio de Salazar ocurre mientras la administración Trump intensifica sus políticas migratorias. La cancelación del parole humanitario para ciudadanos de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Haití —que permitía la entrada regular y temporal a Estados Unidos mediante patrocinio— ha dejado a miles de personas expuestas a la deportación.
Esta medida, sumada a las redadas y detenciones ejecutadas en varias ciudades del país, ha provocado temor entre familias migrantes, muchas de las cuales se encuentran en situación de vulnerabilidad legal. Las comunidades hispanas, especialmente en el sur de la Florida, han denunciado un ambiente de creciente persecución.
La postura de Salazar, una destacada figura del Partido Republicano en la región, marca una línea crítica dentro de su propio partido. Su pronunciamiento visibiliza el impacto humano de las políticas de inmigración que afectan, en particular, a quienes huyen de regímenes represivos como el de Daniel Ortega en Nicaragua, Nicolás Maduro en Venezuela y el Partido Comunista de Cuba.
«Siempre estaré del lado de la justicia y de nuestra comunidad», afirmó la congresista, quien reiteró su compromiso con los residentes del Distrito 27 y su intención de buscar una solución que garantice el respeto a los derechos de los migrantes perseguidos por motivos políticos.

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