Tico que mató a un nicaragüense en condominio de Escazú pasará a prisión domiciliar tras polémica decisión judicial

Eduardo Ramírez Zamora, costarricense condenado a 20 años y dos meses de prisión por el asesinato del nicaragüense Otoniel Orozco Mendoza, fue beneficiado con prisión domiciliaria durante seis meses, según una resolución emitida por el Tribunal Penal de Pavas. La medida ha generado indignación en la familia de la víctima, que considera la decisión una injusticia.
El crimen ocurrió el 3 de junio de 2024 en el condominio Río Palma, ubicado en Guachipelín de Escazú. Según reportes, una discusión entre las esposas de ambos hombres —presuntamente por el suministro de agua potable— escaló hasta que Ramírez Zamora desenfundó un arma y disparó múltiples veces contra Orozco Mendoza, quien murió de forma inmediata. El brutal asesinato quedó grabado en una cámara de seguridad y causó conmoción en el residencial.
Ramírez Zamora fue detenido en el lugar del crimen y, el 20 de diciembre de ese mismo año, se acogió a un procedimiento especial abreviado, con lo que evitó ir a juicio. Fue sentenciado por homicidio calificado y agresión con arma.
El beneficio de casa por cárcel fue otorgado con base en un procedimiento quirúrgico reciente al que fue sometido el sentenciado. No obstante, el abogado de la familia Orozco, Rodrigo Araya, declaró al diario La Teja que el informe médico legal indicaba que la recuperación postoperatoria requería únicamente seis semanas, y no seis meses, como contempla la resolución judicial.
«Nos damos cuenta de que el imputado tiene una operación recién hecha, una jueza del Tribunal de Pavas le otorga la casa por cárcel sin ningún fundamento, y aun cuando un dictamen médico-legal decía que únicamente requería de seis semanas para recuperarse, se le cambia la medida cautelar sin ningún tipo de brazalete electrónico y únicamente con la disposición de que la Policía vaya una vez por semana a esta casa», denunció Araya en declaraciones al medio costarricense La Teja.
La familia de la víctima también ha señalado que el crimen pudo haber tenido una motivación xenofóbica, ya que Otoniel Orozco Mendoza, de 53 años, era nicaragüense nacionalizado costarricense y, según testimonios, venía siendo objeto de acoso e insultos por parte del hoy condenado desde hacía años.
La decisión judicial de permitir que Ramírez Zamora cumpla parte de su condena en su casa, sin monitoreo electrónico y con una vigilancia policial mínima, ha sido calificada por los allegados a la víctima como un revés en la búsqueda de justicia.
El suceso
El nicaragüense Otoniel Orozco, de 53 años, fue acribillado de 14 balazos por su vecino tras una discusión. Un video que fue difundido en redes sociales tras el crimen, mostró los momentos previos y la agresión mortal contra Orozco.
La discusión habría empezado por un problema con la llave de pase del agua y el desenlace fue el asesinato. La víctima era dueño de una empresa de seguridad y tenía cinco hijos, entre ellos una menor de un año.
La víctima y el victimario tenían cinco denuncias entre ambos por supuestas agresiones, actos obscenos, proposiciones irrespetuosas y provocaciones a riña, según publicó La Teja en aquel momento. Las constantes denuncias se habían registrado desde junio de 2022.

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