Maradiaga denuncia en la ONU represión y hostigamiento a religiosas en Nicaragua

El exaspirante presidencial Félix Maradiaga denunció la represión que el régimen sandinista ejerce contra las mujeres que forman parte de la Iglesia Católica en Nicaragua, institución actualmente perseguida por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Maradiaga hizo esta denuncia durante la 69ª Sesión de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW69) en Naciones Unidas.
«En mi intervención, resalté el papel fundamental de la sociedad civil en la defensa de la democracia, destacando especialmente la persecución que enfrentan las organizaciones religiosas, con énfasis en la situación de la Iglesia Católica. Expuse cómo la dictadura de Ortega ha intensificado la represión, poniendo especial atención en las religiosas, quienes son víctimas de constantes ataques», afirmó Maradiaga.
Para el exreo político y desterrado, pese al intento de desacreditar a la Iglesia ante la sociedad nicaragüense, su papel sigue siendo fundamental para denunciar los abusos del régimen. Además, señaló que, además de las expulsiones y desnacionalizaciones, la dictadura también despoja a la Iglesia de sus bienes mediante la expropiación de propiedades muebles e inmuebles que formaban parte del servicio humanitario de estas organizaciones religiosas.
Noticia relacionada: Destierro de sacerdotes y pastores evangélicos evidencia el cierre de la libertad de culto en Nicaragua
«En Nicaragua, la mitad del clero católico ha sido forzado al exilio; obispos y líderes religiosos están encarcelados, y denominaciones protestantes y misiones evangélicas son perseguidas», advirtió Maradiaga.
El régimen ha expulsado a más de 222 religiosos y unas 121 monjas de diferentes órdenes. Las más recientes, específicamente 30, pertenecían a la orden de Santa Clara y fueron desterradas a finales de enero, según la investigadora María Molina.
Cuaresma será en silencio y a puerta cerrada
La celebración litúrgica de la Cuaresma, que inició el pasado 5 de marzo con el Miércoles de Ceniza y que llevó nuevamente al pueblo católico a los templos, se realizará de manera restringida, con procesiones y rituales limitados al interior de las iglesias y sus atrios, bajo el control y vigilancia de la Policía sandinista.

Desde 2019, la dictadura ordenó que todas las celebraciones católicas a lo largo del año deben realizarse con la autorización y supervisión de la Policía Nacional, con un control aún más estricto sobre las actividades religiosas de la Semana Santa. Muchos religiosos han denunciado, de manera anónima, el asedio y las amenazas que sufren por parte de las autoridades municipales y las fuerzas policiales.
Noticia relacionada: Los ataques de la dictadura contra la Diócesis de Matagalpa han diezmado el clero: 29 sacerdotes desterrados u obligados al exilio
En el estudio “Nicaragua: una Iglesia perseguida”, María Molina documenta más de 900 agresiones contra la Iglesia Católica, incluyendo encarcelamientos, exilios forzados, profanaciones, destrucción de templos y prohibición de actividades religiosas. Ante esta situación, el papa Francisco ha instado al régimen de Ortega a respetar la libertad religiosa en el país.
Religiosos deben reportarse semanalmente ante el régimen
Una nueva medida de represión y hostigamiento impuesta por la dictadura es la obligación de que los pocos religiosos que permanecen en Nicaragua se reporten semanalmente ante las autoridades.
Según el portal católico AICA, los sacerdotes en Nicaragua «son obligados a presentarse cada semana ante la Policía para obtener autorización en relación con la realización de sus servicios religiosos».
«En Nicaragua, se está obligando a los clérigos a presentarse semanalmente ante la Policía y a solicitar aprobación para el contenido de sus sermones», señala la organización Christian Solidarity Worldwide (CSW).
Otras medidas represivas incluyen restricciones de movimiento, vigilancia constante sobre sus predicaciones, la asignación de un vigilante permanente y la prohibición de salir de su comunidad sin autorización del régimen.

Comentarios