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Salida de Nicaragua de la la OIT y la OIM evidencia el «sistema absolutista» de los Ortega-Murillo 

La decisión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de retirar a Nicaragua de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) pone al descubierto el carácter autoritario y centralista de la dictadura de Managua.Opositores y defensores de derechos humanos en el exilio resaltan que esta acción … Continuar leyendo
Por Artículo 66 marzo 1, 2025

La decisión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de retirar a Nicaragua de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) pone al descubierto el carácter autoritario y centralista de la dictadura de Managua.

Opositores y defensores de derechos humanos en el exilio resaltan que esta acción aísla más a Nicaragua y expone el verticalismo de los codictadores.

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Haydée Castillo, líder opositora y defensora de derechos humanos, afirmó en su cuenta de X que «la dictadura Ortega Murillo cree que retirándose y expulsando a los organismos que tienen como mandato velar por los derechos humanos, borran los crímenes que cometen. Más bien evidencian su sistema absolutista que, a cambio de mantenerse en el poder, irrespetan hasta el derecho a la vida».

En este sentido, Castillo subraya que la salida de Nicaragua de organismos internacionales no hace más que plasmar las prácticas represivas del régimen, especialmente en cuanto al respeto a los derechos fundamentales.

Por su parte, Miguel Mendoza, excarcelado político y crítico del régimen, añadió que «la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ordenó la salida de Nicaragua de la OIT, un espacio donde participan los ministros de trabajo del mundo, los sindicatos y las organizaciones empresariales».

Mendoza recordó que, en este foro internacional, la administración sandinista enfrentaba una queja por la violación de varios convenios internacionales. «En Nicaragua, desde la sumisión de los sindicatos y de la cancelación del COSEP (Consejo Superior de la Empresa Privada), el régimen eliminó cualquier contraparte de negociaciones sobre convenios laborales y empresariales», añadió Mendoza, refiriéndose a las políticas que han silenciado a los actores sociales y laborales en el país.

OIT vela por los derechos laborales

La OIT ha jugado un papel clave en la defensa de los derechos laborales en Nicaragua, buscando asegurar la implementación de convenios internacionales que protejan las condiciones de trabajo, la libertad sindical y los derechos laborales fundamentales.

En los últimos años, la cúpula del Frente Sandinista enfrentó críticas dentro de este organismo debido a violaciones a varios de estos convenios, especialmente con relación a la libertad sindical y las condiciones laborales del país.

La persecución y encarcelamiento de líderes empresariales nicaragüenses entre 2021 y 2023 preocupó a la OIT, que en ese entonces lamentó esas decisiones y condenó la cancelación de las cámaras empresariales del país.

La OIT ha sido una plataforma importante para que los sindicatos y organizaciones internacionales pudieran señalar las injusticias en el ámbito laboral que ocurren en el país, y su retiro podría poner en riesgo los avances que se habían logrado en cuanto a la protección de los derechos de los trabajadores.

Migrantes, más desprotegidos

Por su parte, la OIM ha tenido un rol crucial en la gestión de la migración en Nicaragua, apoyando programas que aborden las necesidades de los migrantes nicaragüenses, tanto dentro como fuera del país.

La organización también ha trabajado para ofrecer asistencia técnica en la mejora de las políticas migratorias y la protección de los derechos de los migrantes. Con el retiro de la OIM, se prevé que las políticas migratorias del régimen de Ortega se vuelvan más restrictivas y menos transparentes, afectando directamente a miles de nicaragüenses que buscan protección o mejores oportunidades en el extranjero.

Los «argumentos» de Ortega y Murillo 

La dictadura de Nicaragua no acepta críticas ni permite que ninguna entidad cuestione su deriva autoritario.

En su comunicación en sus medios de la propaganda la tarde del 28 de febrero, Murillo reiteró que el abandono de la OIT y la OIM obedecía a «la decisión soberana e irrevocable de retirarnos de esos organismos que no cumplen con la misión para la que fueron creados».

Además, la acusó de «injerencia, falsedades y acción politizada »contra el país centroamericano.

La vocera anunció esa decisión un día después de que también se retirara del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, considerada una «señal alarmante de aislamiento» por nueve países que forman un grupo que investiga la situación en Nicaragua.

«Reiteramos nuestra posición irrevocable, firme, de repudio de todos los insultos, ofensas, falsedades, agresiones, el doble rasero de la política colonialista que rige las acciones» de esos organismos, afirmó Murillo.

La codictadora de Nicaragua, de 73 años, aseguró que la OIT ha actuado de «manera politizada, prestándose a maniobras de desestabilización e injerencismo», al evaluar quejas de empresarios y empleados sobre violaciones a derechos laborales.

Por su lado, la OIM, según el gobierno, ha publicado en su informe de 2024 sobre migración «información falsa, malintencionada e irresponsable», en la que se señala a Nicaragua como origen de miles de migrantes solicitantes de asilo.

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

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