Báez pide a los nicaragüenses «no perder la esperanza y la confianza», pese a los «momentos de oscuridad»

El desterrado y exiliado obispo Silvio José Báez ofició su primera misa del año en la que aprovechó para pedirle a los nicaragüenses orar mucho por un «milagro» en 2025 para ver a Nicaragua liberada, en prosperidad y en paz.
«Les recomiendo: no olvidemos a nuestro país, no olvidemos a nuestro pueblo, sobre todo en la oración. Los momentos que vivimos son de gran incertidumbre, de mucha oscuridad», dijo el obispo auxiliar de Managua que se encuentra en Estados Unidos desde 2023.
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«Pareciera que se han cerrado todos los caminos de esperanza para un futuro mejor para nuestra patria, pero no es así. La historia está en manos del Señor y Él va a permitir que Nicaragua pueda resucitar a una vida nueva», manifestó Báez, quien presidió la misa junto al padre Edwing Román en la iglesia San Vicente de Paúl, en Los Ángeles.
«No perdamos la esperanza, no perdamos la confianza y oremos mucho este año para que el Señor nos conceda el milagro que todos los nicaragüenses anhelamos en el corazón: ver a nuestra patria liberada, próspera, llena de justicia, llena de paz, llena de alegría y de fraternidad», dijo Báez.
En su conclusión, el prelado pidió a Dios que bendiga a Nicaragua así como concederle un cambio en libertad, en paz y justicia. Báez fue expulsado de Nicaragua por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en abril de 2019 con destino a Roma a petición del papa Francisco.
Según informes de investigadores católicos, el régimen orteguista ha perpetrado más de 800 ataques a la Iglesia Católica en Nicaragua. Dentro de estos, el secuestro y expulsión de monjas y sacerdotes, entre ellos cuatro obispos, cierre de oenegé y universidades católicas además de la confiscación de bienes y propiedades de sus congregaciones.
Dentro de la Iglesia, monseñor Báez y el obispo Rolando José Álvarez han sido críticos del régimen orteguista. La institución religiosa también fungió como mediadora en un intento fallido de diálogo nacional en 2018, a peticiones del mismo dictador Ortega, aunque luego, cuando ya había logrado retomar el control del territorio, entonces acusó a los obispos y sacerdotes de querer darle un golpe de estado.

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