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jue. 22 oct.
Política

Félix Maradiaga ve en los «designados» una crisis sucesoria de Ortega y Murillo

El opositor sostiene que la reforma constitucional evidencia los problemas de Ortega y Murillo para asegurar la continuidad del poder
Por Artículo 66 octubre 22, 2026

El opositor nicaragüense Félix Maradiaga cuestionó la reforma constitucional aprobada este jueves 22 de octubre por la Asamblea Nacional, que incorpora la figura de los «Designados Presidenciales». A su juicio, la medida responde a los problemas del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo para resolver la sucesión en el poder y garantizar su continuidad.

«Lo que la dictadura aprobó este jueves no es una reforma constitucional. Es el tercer bandazo en menos de tres años de un régimen que no logra resolver su propio problema de sucesión», afirmó Maradiaga en sus declaraciones.

La reforma modifica el artículo 126 de la Constitución y faculta a la Presidencia para nombrar designados con las funciones que les asigne. El cambio abre una vía para delegar responsabilidades ejecutivas en personas de confianza de Ortega y Murillo, sin que esos cargos tengan origen electoral.

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Para Maradiaga, la nueva figura es el último de varios cambios constitucionales que, según él, evidencian la falta de una fórmula estable para organizar la sucesión.

Recordó que primero se habilitó la posibilidad de nombrar varios vicepresidentes, después se instauró la copresidencia y ahora se elimina la vicepresidencia para dar paso a los designados.

«Ninguna de esas reformas es coherente con la anterior. Una dictadura que estuviera en control no necesitaría reescribir su Constitución cada pocos meses», sostuvo.

Laureano Ortega, entre los posibles sucesores

Maradiaga destacó la posible inclusión de Laureano Ortega Murillo entre los nombres de posibles designados presidenciales. Para el opositor, esa posibilidad refuerza la interpretación de que el régimen busca asegurar la continuidad del poder dentro de la familia gobernante.

«El nombre de Laureano Ortega Murillo en la lista de posibles designados confirma lo que todos sospechábamos: no buscan continuidad institucional, buscan una sucesión dinástica», afirmó.

La reforma permite que la Presidencia asigne funciones a los designados, lo que podría facilitar el traslado de responsabilidades ejecutivas a miembros del círculo de confianza de la pareja gobernante.

El opositor advirtió que el rumbo del país apunta, a su juicio, a un sistema de partido único. «Lo que aspiran a construir es un partido único, una Corea del Norte en Centroamérica, y hacia allá camina Nicaragua», expresó.

«Esa es la medida real de su fragilidad. No son las decisiones de un régimen que gobierna con seguridad. Son las decisiones de un régimen desesperado y atrapado en la trampa que él mismo construyó», afirmó.

«Pueden cambiar la Constitución tantas veces como quieran. Lo que no pueden cambiar es que ningún designado presidencial sustituye la voluntad de una nación».

Reforma en medio de la presión de la OEA

El cambio constitucional ocurre mientras el régimen nicaragüense permanece bajo escrutinio de la Organización de los Estados Americanos (OEA). El 2 de octubre, la organización aprobó por consenso una resolución que creó un Grupo Ministerial de Seguimiento para impulsar contactos con Managua y escuchar a sectores políticos, sociales, religiosos y empresariales, incluida la oposición en el exilio.

El mecanismo establece que el grupo debe iniciar sus trabajos dentro de 30 días y presentar recomendaciones sobre posibles acciones diplomáticas y jurídicas en un plazo de hasta 60 días.

La resolución busca que el régimen restablezca libertades fundamentales, libere a las personas presas políticas y garantice condiciones para celebrar elecciones libres, justas e inclusivas. No impone sanciones automáticas, pero establece una ruta de seguimiento para evaluar la situación y determinar posibles medidas posteriores.

Maradiaga señaló que es un intento más del régimen de cerrar cualquier posibilidad de competencia política. Recordó que Ortega anunció el 19 de julio que no habría más elecciones, una declaración que, según el opositor, fue seguida por una retractación y ahora por nuevas medidas constitucionales.

«La única explicación de ese nerviosismo es el miedo. Miedo al pueblo nicaragüense, y miedo incluso a quienes hoy se definen como votantes sandinistas», sostuvo.

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

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