Amenazas y ataques digitales marcaron el asedio a la prensa nicaragüense entre julio y septiembre

La Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED) documentó 38 agresiones contra periodistas y medios de comunicación independientes de Nicaragua entre julio y septiembre de 2026, un período marcado por amenazas, campañas de hostigamiento, ataques digitales y presiones contra comunicadores dentro del país y en el exilio.
De los casos registrados, 33 corresponden a agresiones verbales, escritas y digitales; tres a desplazamientos forzados y dos a ataques mediante el uso de tecnología digital. Con los nuevos casos de exilio, la cifra de periodistas nicaragüenses obligados a abandonar el país desde 2018 asciende a 313, según los registros de la organización.
El informe advierte que estos datos no reflejan la totalidad de las agresiones. FLED documenta los casos denunciados públicamente o aquellos para los que obtuvo autorización de las víctimas, pero señala que el temor a nuevas represalias impide que muchos periodistas denuncien lo ocurrido.
La organización atribuye 33 de las 38 agresiones a actores no estatales, equivalentes al 87 % del total. Otros tres casos fueron vinculados a actores estatales y en dos no se logró identificar a los responsables.
Sobre los responsables de los ataques, FLED señala que los actores no estatales muestran «comportamientos y un lenguaje similar a los observados en fanáticos sandinistas y perfiles afines al discurso oficialista», con insultos, burlas y descalificaciones contra periodistas y medios críticos del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Amenazas, ataques digitales y desplazamiento forzado
Entre los casos destacados figura una campaña de burlas y amenazas contra Luis Galeano, director del programa Café con Voz, después de su detención por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), el 14 de septiembre.

Según FLED, voceros y operadores políticos afines al oficialismo difundieron mensajes en los que amenazaban al periodista con posibles represalias si era deportado a Nicaragua. Algunos usuarios en redes sociales pidieron que fuera encarcelado en El Chipote.
El informe también registra ataques contra las plataformas digitales de medios independientes en el exilio. DaríoMedios denunció que un ataque ocurrido el 11 de agosto provocó la suspensión temporal de su canal de YouTube, además de intentos reiterados de acceso a su sitio web. Otros medios reportaron intentos de acceso no autorizado a sus cuentas y páginas.
Los tres desplazamientos forzados registrados durante el trimestre se suman a los casos de periodistas que han tenido que abandonar Nicaragua por amenazas y advertencias contra ellos o sus familiares. FLED también documentó la salida del país de al menos tres comunicadores que habían regresado meses antes y que se vieron obligados a marcharse nuevamente por temor a represalias.
La organización advierte que las agresiones contra la prensa independiente persisten y adoptan distintas formas, incluso después de que los periodistas salen de Nicaragua. Por ello, pidió a la comunidad internacional fortalecer los mecanismos de protección para los comunicadores y los medios independientes.
Autoridades de Costa Rica condicionan la protección
El informe también expone las dificultades que enfrentan periodistas nicaragüenses exiliados en Costa Rica para obtener protección frente a las amenazas y continuar ejerciendo su profesión.
FLED reportó que cuatro periodistas recibieron notificaciones del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y del Ministerio Público costarricense sobre el cierre de sus casos, pese a que, según los testimonios recopilados, las amenazas vinculadas con la represión transnacional persistían.
Los comunicadores aseguraron que las autoridades les advirtieron que el riesgo continuaría mientras ejercieran el periodismo. Según sus testimonios, la alternativa planteada para reducir su exposición consistía en abandonar la profesión.
FLED cuestiona las limitaciones de estos mecanismos de protección y plantea el problema que enfrentan los comunicadores: «cómo encontrar el equilibrio para garantizar seguridad sin que se tenga que dejar la profesión».
La situación contrasta con las medidas cautelares que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó el 20 de septiembre de 2026 a diez nicaragüenses exiliados en Costa Rica, entre ellos el director de DaríoMedios Internacional, Aníbal Toruño Jirón, tres periodistas de su equipo y familiares de algunas de las personas beneficiarias.
FLED reportó que al menos 14 comunicadores nicaragüenses en Costa Rica se quedaron sin trabajo durante el trimestre, mientras programas de asistencia económica y contratación fueron suspendidos.

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