Planteamiento de Almagro sobre extracción de Daniel Ortega marcará debate en la OEA

El exconcejal de Managua y miembro de Liberales en el Exilio, Alfredo Gutiérrez, considera que las declaraciones de Luis Almagro sobre una eventual acción internacional contra Daniel Ortega abren un nuevo debate sobre las posibles medidas contra el régimen.
Almagro afirmó recientemente que una acción internacional para sacar a Ortega del poder sería «perfectamente válida» y sostuvo que el mandatario ya no representa la soberanía nacional.
«El dictador (Daniel Ortega) no encarna la soberanía de la nación, la soberanía radica en la nación, justamente radica en el pueblo», dijo en una entrevista con el periodista argentino Juan Cruz Castiñeiras.
Gutiérrez sostuvo que esas declaraciones deben analizarse a la luz de las decisiones que la OEA adoptó después de las elecciones nicaragüenses de 2021. «Ya existe un antecedente bien contundente que fue la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos», afirmó.
La Asamblea General de la OEA declaró en noviembre de 2021 que las elecciones del 7 de noviembre de ese año no tenían «legitimidad democrática» y encargó al Consejo Permanente realizar una evaluación colectiva de la situación de Nicaragua bajo la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana.
Gutiérrez considera que ese antecedente puede servir como referencia para nuevas medidas de presión contra el régimen de Ortega y Rosario Murillo.
«Lo que va a acontecer o lo que se espera en la próxima reunión de cancilleres de la Organización de Estados Americanos es que este tipo de aclaratorias sobre la ilegitimidad del régimen sean más enfáticas», señaló.
A su juicio, una eventual respuesta internacional podría incluir medidas multilaterales o acciones individuales de distintos gobiernos. También mencionó la posibilidad de recurrir a mecanismos de la OEA y a otros instrumentos internacionales.
¿Es posible una acción militar?
Gutiérrez sostiene que existe una base para considerar una operación internacional de carácter militar contra el régimen.
«Sí existe la tácita venia internacional de poder echar mano de acciones de índole militares para poner fin a dictadores, sobre todo cuando los dictadores son vinculados a delitos comunes», sostuvo.
Gutiérrez comparó su planteamiento con el caso de Nicolás Maduro, en Venezuela, y sostuvo que una eventual operación para sacar del poder a Ortega podría encontrar sustento en el derecho internacional.
Coincidió con el argumento planteado por Almagro en el que señala que una acción para apartarlo del poder no necesariamente vulneraría la soberanía del país debido a que Ortega ya no representa la soberanía ni la voluntad popular de Nicaragua.
«La soberanía no es de propiedad de un dictador ni de una persona. La soberanía radica en el pueblo», afirmó, en respaldo a la posición del exsecretario general de la OEA de que la soberanía no impediría una eventual acción internacional contra Ortega.
La crisis electoral como argumento
Gutiérrez también respaldó el señalamiento de Almagro sobre el deterioro de la institucionalidad electoral nicaragüense. Afirmó que la oposición ha denunciado durante años irregularidades en los procesos electorales y que el sistema terminó perdiendo credibilidad.
La OEA ya había advertido antes de las elecciones de 2021 sobre problemas en la independencia y credibilidad del sistema electoral. En mayo de ese año, la Secretaría General señaló que las reformas electorales y la elección de magistrados del Consejo Supremo Electoral daban «ventaja absoluta» al partido oficial y eliminaban garantías necesarias para un proceso electoral libre y justo.
Gutiérrez considera que las declaraciones de Almagro adquieren mayor relevancia por el momento político que atraviesa Nicaragua, con una reforma constitucional aprobada en primera legislatura el 1 de septiembre de 2026 y nuevos cambios al sistema político y electoral. La reforma fue aprobada por unanimidad en la Asamblea Nacional.
«Las declaraciones de Almagro son de una enorme importancia y son en un momento bien determinante, bien estratégico para nosotros», sostuvo Gutiérrez.
Almagro dejó la Secretaría General de la OEA en mayo de 2025, tras cumplir dos períodos al frente del organismo. Durante su gestión mantuvo una postura crítica frente al gobierno de Daniel Ortega, aunque sus declaraciones y los pronunciamientos de la OEA no se tradujeron en medidas capaces de modificar la situación política en Nicaragua.

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