Un 98% de los nicaragüenses exige la liberación de presos políticos

La liberación de las personas presas políticas y el cese de la persecución política es una de las demandas con mayor respaldo entre los nicaragüenses consultadas en la más reciente encuesta de Hagamos Democracia.
El estudio, realizado durante el segundo trimestre de 2026, revela que el 98.2% considera que este punto debe ser una prioridad en cualquier salida a la crisis de Nicaragua.
La consulta se realizó en 40 unidades territoriales de 13 departamentos y regiones del país, que abarcan 36 municipios y cuatro distritos de Managua. En total participaron 396 personas.
Según los resultados, el 83.3% calificó la liberación de los presos políticos y el fin de la persecución como un aspecto «muy importante», mientras que otro 14.9% lo consideró «algo importante».
Solo el 0.6% respondió que era poco o nada importante y el 1.3% dijo no saber o prefirió no responder.

«Este resultado representa uno de los consensos más amplios de la ronda» y sitúa esta demanda «como una condición central de legitimidad para cualquier salida política», señala el informe de Hagamos Democracia.
De acuerdo con el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas en Nicaragua, actualmente se registran 46 personas encarceladas por motivos políticos. Del total, 43 son hombres y tres mujeres.
Además, el mecanismo documenta 13 personas adultas mayores y nueve en condición de desaparición forzada.
Brooklyn Rivera muere por represión política
La encuesta también consultó sobre el fallecimiento del líder indígena miskitu Brooklyn Rivera, ocurrido el 30 de mayo de 2026 mientras permanecía bajo custodia del Estado, tras permanecer más de dos años en condición de desaparición forzada.
El 51.3% de las personas consultadas considera que el caso «demuestra la responsabilidad directa de la dictadura Ortega-Murillo en la muerte de presos políticos», mientras que el 37.9% cree que «evidencia la gravedad de la persecución política y la desaparición forzada».

En conjunto, el 89.2% interpretó el caso desde alguna de esas dos perspectivas. De esta manera, la ciudadanía rechaza la versión del régimen que intentó justificar el deceso por complicaciones derivadas del COVID-19 y una falla multiorgánica, y atribuye su muerte de forma directa a la represión, la desaparición forzada y los tratos crueles bajo custodia.
Un 4.5% indicó que no conocía el caso y un 3% prefirió no responder.
Intervención de Estados Unidos
La encuesta también evaluó la percepción sobre el papel de la comunidad internacional. El 65.9% considera que la presión internacional puede contribuir a una transición democrática, mientras que el 27.3% respondió que su eficacia depende de las condiciones en que se ejerza.
En conjunto, ambas respuestas representan el 93.2% de las opiniones recogidas. Solo el 3.8% cree que no tendría efecto.
Al consultar cuáles acciones internacionales consideran más útiles, el 44.9% favoreció una intervención más directa de Estados Unidos y otros actores internacionales.
El 24% optó por el acompañamiento a una negociación política, el 14.1% por la presión diplomática y el 10.4% por sanciones dirigidas contra funcionarios señalados por abusos.
Respecto a un eventual aumento de la presión de Estados Unidos, el 52.8% cree que podría contribuir a una transición democrática.
Sin embargo, el 27.3% considera que también podría provocar un endurecimiento de la represión y el 11.6% estima que el resultado dependerá de la evolución de la política estadounidense en la región.

Comentarios