Estados Unidos fue invitado, pero no asistió a la «consulta» de Ortega para abolir elecciones

La Embajada de Estados Unidos en Nicaragua fue invitada a la reunión convocada por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo con el cuerpo diplomático y organismos internacionales para presentar una nueva reforma constitucional, pero decidió no enviar a ningún representante, confirmó la sede diplomática a Artículo 66.
«La Embajada de Estados Unidos no envió a ningún representante a la reunión», respondió un portavoz estadounidense ante una consulta de este medio.
El encuentro se realizó en la Cancillería nicaragüense y fue utilizado por el régimen para presentar ante las misiones diplomáticas los alcances de una nueva modificación constitucional que, según lo anunciado por funcionarios oficialistas, endurecerá las prohibiciones para la participación política de opositores y podría ampliar la duración de los períodos de las autoridades.
Además de esta ausencia estadounidense en la reunión convocada por el régimen, Washington ya había fijado públicamente su posición frente a la pretensión de Ortega de eliminar las elecciones en Nicaragua y había llamado a la comunidad internacional a reaccionar.
El 21 de julio, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, emitió un comunicado titulado Un llamado a la acción: Abordando la promesa de la dictadura de Murillo-Ortega de abolir las elecciones.
«La declaración de Daniel Ortega de que bajo la dictadura de su familia Nicaragua jamás volverá a celebrar elecciones deja al descubierto su verdadera naturaleza autoritaria», dijo Rubio en el documento difundido en el sitio web del Departamento de Estado.
«Daniel Ortega y Rosario Murillo han abandonado incluso la pretensión de consentimiento popular», señaló el secretario de Estado.
El jefe de la diplomacia norteamericana también instó «a la comunidad internacional a aunar esfuerzos para demostrar a la dictadura de Murillo-Ortega que no puede pretender mantener relaciones normales con otras naciones cuando está socavando los principios fundamentales de nuestro hemisferio democrático».
Régimen asegura que más de 20 representaciones asistieron
Aunque Estados Unidos recibió la invitación y no participó, la dictadura informó que al encuentro asistieron embajadores o representantes de China, Venezuela, Irán, Argelia, Francia, México, Türkiye, Alemania, Argentina, Chile, Libia, República Árabe Saharaui Democrática, El Salvador, Honduras, España, Myanmar, Brasil, Japón, Cuba, Rusia, Abjasia, Palestina, la Unión Europea, Italia y Corea.

La lista corresponde a la versión divulgada por el régimen Ortega-Murillo sobre los participantes y no implica que esas representaciones diplomáticas hayan respaldado las reformas planteadas durante el encuentro.
El régimen también aseguró que estuvieron presentes representantes de organismos internacionales, entre ellos el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT), Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), Organización Panamericana de la Salud (OPS), Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), UNICEF, Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Programa Mundial de Alimentos (PMA) y Comisión Centroamericana de Transporte Marítimo (COCATRAM).
Reforma busca cerrar participación política de opositores
Durante la reunión, el cocanciller Valdrack Jaentschke explicó que la reforma establecerá nuevas prohibiciones para impedir que opositores nicaragüenses puedan ser candidatos a cargos de elección popular o nombrados como funcionarios públicos.
Según lo presentado por el régimen, quedarían excluidos quienes hayan ejercido dirección, liderazgo, financiamiento o cualquier participación o vinculación con lo que el oficialismo considere la planificación, preparación o ejecución de un intento de «golpe de Estado».
Las restricciones también alcanzarían a quienes el régimen acuse de atentar contra el «orden de la Revolución Nicaragüense», menoscabar la independencia y soberanía del país, promover la «injerencia extranjera» o solicitar una intervención militar.
Jaentschke aseguró que la reforma impondrá un «muro constitucional» para impedir que alguien pueda aspirar a un cargo mientras promueva una intervención militar contra Nicaragua.
La retórica de «golpe de Estado» ha sido utilizada por Ortega y Murillo para referirse a las protestas antigubernamentales iniciadas en abril de 2018, cuya represión dejó centenares de muertos y posteriormente derivó en encarcelamientos, destierros, desnacionalizaciones y el cierre de organizaciones políticas y civiles.
Períodos de siete años
La reforma constitucional podría además modificar la duración de los períodos de las autoridades, según lo adelantó la mañana de este martes el titular de la Asamblea Nacional, bajo dominio de Ortega y Murillo, que la modificación incluiría el estiramiento del periodo de gobierno a siete años, con la posibilida de «renovarlo», lo que se traduce en una eliminación de las votaciones y el enquistamiento descarado de la dictadura familiar, según la voluntad de la dinastía presidencial.
Los nuevos cambios se producen después de que Ortega anunciara el pasado 19 de julio que en Nicaragua no volvería a haber elecciones, declaración que provocó reacciones internacionales y cuestionamientos sobre la intención del régimen de eliminar definitivamente cualquier posibilidad de alternancia política.

Es preocupante para los que todavía estamos dentro de la Nación de Nicaragua y que pertenecemos a la Opocision porque todo este tiempo hemos estado luchando desde el anonimato pero corremos un gran riesgo de ser descubiertos y que suframos las represalias y seamos acusados por el delito de traición a la patria o por Ciber delito, así mismo las. Personas de nuestra familia que tienen un trabajo dentro del Estado ya ya e ahora les están exigiendo declarar todo lo que esta a su nombre, creo que ya es tiempo que sean más enérgico las organizaciones Internacionales y precionen más enérgicamente.