Colectivo de Derechos Humanos rebate a presidenta de Costa Rica: «Nicaragua no eligió esta forma de gobierno»

El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más rechazó las recientes declaraciones de la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, quien calificó la situación de Nicaragua como un asunto interno y afirmó que es la «forma de gobierno que han elegido tener».
El abogado y defensor de derechos humanos Salvador Marenco, vocero de la organización, recordó que el electorado nicaragüense no eligió el actual sistema político, sino que este se impuso mediante el desmantelamiento de la institucionalidad y la fuerza de las armas.
«Desde el 2007, los nicaragüenses estamos inmersos en restricciones constantes a nuestros derechos humanos. El régimen de Daniel Ortega y de Rosario Murillo desde esa fecha comenzó a atacar a organizaciones y principalmente comenzó a coaptar el estado», señaló Marenco.
El defensor enfatizó que en la actualidad ninguna institución del país goza de independencia o imparcialidad.
En su respuesta a la mandataria costarricense, Marenco argumentó que los ciudadanos no asisten a elecciones libres desde hace más de una década.
Explicó que el fraude comenzó en las municipales de 2008 y se repitió en las presidenciales de 2011; posteriormente, en 2016, la Corte Suprema de Justicia anuló a los partidos políticos opositores y, en 2021, el Consejo Supremo Electoral asignó el 75% de los votos a Ortega bajo coacción armada, control absoluto de las mesas y abstención debido a la falta d ecandidatos d eoposición.
«Esas elecciones generó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso Gadea Mantilla versus Nicaragua el año 2025, se refería a las violaciones a los derechos políticos, porque fueron unas elecciones fraudulentas. Desde esa fecha Nicaragua no puede ejercer su derecho al voto», recordó el abogado.
Crímenes de lesa humanidad y exilio forzado
El organismo de derechos humanos advirtió que la crisis nicaragüense se agravó a partir de las protestas sociales de abril de 2018, cuando la represión estatal escaló a crímenes de lesa humanidad. Marenco remarcó que las violaciones continúan vigentes y se manifiestan en asesinatos, desapariciones, torturas, persecución religiosa y el destierro de críticos.
Esta situación provocó un éxodo masivo hacia territorio costarricense. De acuerdo con datos oficiales de las autoridades de migración de San José, casi 200,000 solicitudes de refugio de ciudadanos nicaragüenses permanecen pendientes de resolución en Costa Rica.
El vocero del Colectivo aludió al informe de la organización titulado Nadie se va porque quiere, publicado en 2024, para ilustrar el impacto del desplazamiento forzado.
«Los nicaragüenses no nos hemos ido de Nicaragua porque queramos abandonar a nuestra familia, nuestro proyecto de vida, nuestro trabajo, nuestras casas. Nos han obligado a salir del país, nos han quitado todo», manifestó Marenco.
Llamado a la coherencia internacional
El Colectivo lamentó el giro en el discurso del Ejecutivo costarricense, dado que Costa Rica lideró iniciativas de presión diplomática en la Organización de los Estados Americanos (OEA) y denunció la represión transnacional del régimen sandinista ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en octubre de 2025.
«Hacemos un llamado a que esta siga siendo la oposición de todos los estados democráticos. En Nicaragua hay una dictadura, en Nicaragua hay crímenes de lesa humanidad y en Nicaragua se sigue haciendo que la población se exilie día a día por una persecución constante del régimen por asesinatos, desaparición, detención, tortura, persecución por motivos políticos y religiosos y traslado o destierro».

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