«No querían entregarnos el cuerpo porque mi papá sufrió tortura», denuncia hija de Brooklyn Rivera

La hija del líder indígena miskito Brooklyn Rivera, Tininiska Rivera, aseguró que las autoridades nicaragüenses se negaron a entregar el cuerpo de su padre porque conocían las implicaciones políticas de su muerte y temían que una autopsia independiente revelara las condiciones en las que permaneció detenido.
En una entrevista concedida a la agencia AFP desde Costa Rica, donde reside en el exilio desde 2023, afirmó que la muerte del dirigente indígena evidencia la «debilidad» del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, pese a que las autoridades intentan presentar el caso como una demostración de poder.

«Mi padre era alguien con mucho liderazgo y el gobierno sabe que lo que hizo tiene consecuencias negativas en la Costa Caribe… no querían entregarnos el cuerpo porque mi papá sufrió tortura, tratos inhumanos, degradantes (…) y sabían que íbamos a hacer una autopsia independiente», agregó.
Brooklyn Rivera falleció el pasado 30 de mayo en un hospital de Managua, después de permanecer más de dos años bajo custodia estatal. Su familia denunció que nunca tuvo acceso a visitas, defensa legal ni información regular sobre su estado de salud.
Entierro sin consentimiento familiar
Según relató su hija a AFP, la familia no fue consultada sobre el funeral ni sobre la decisión de sepultarlo.
«Fue una decisión arbitraria. No sabíamos de esa misa que iban a hacer y tampoco del entierro», afirmó.
La politóloga explicó que varios familiares viajaron a Managua tras conocer la noticia de su fallecimiento. Sin embargo, aseguró que funcionarios gubernamentales les negaron la entrega del cuerpo. «Pretendían decirnos que iba a quedar guardado (…) y después de un año nos lo iban a entregar», señaló.
Rivera sostuvo que desde la captura de su padre, en septiembre de 2023, la familia denunció una desaparición forzada y nunca volvió a verlo.
Meses antes de su arresto participó en el Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, celebrado en Nueva York en abril de 2023. «Él hizo una denuncia contra el gobierno por las violaciones a los derechos de las comunidades indígenas, las muertes, la invasión de tierras», afirmó.

Tras esa intervención, intentó regresar a Nicaragua, pero una aerolínea le informó que figuraba en una lista de personas impedidas de ingresar al país. Rivera entró posteriormente por Honduras y permaneció varios meses en la clandestinidad antes de ser detenido en Bilwi.
Aunque nunca se hizo pública una acusación formal en su contra, Tininiska Rivera aseguró que el Estado nicaragüense mencionó ante organismos internacionales que su padre estaba detenido por supuestos delitos de «traición a la patria», «menoscabo a la integridad nacional» y «propagación de noticias falsas».
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«Se están mostrando muy débiles»
La hija del dirigente indígena rechazó la narrativa oficial sobre el caso y consideró que las acciones emprendidas contra su padre buscan enviar un mensaje de control dentro del país.
«Ellos ven como un trofeo haber hecho esto. Mostrar las fotos de mi padre en una cama prueba que no les importa cómo los perciben afuera, sino demostrar su fuerza dentro de Nicaragua», expresó.
No obstante, sostuvo que el impacto internacional del caso ha sido contrario al esperado por las autoridades.
«Se están mostrando muy débiles ante la comunidad internacional, porque sus organizaciones los han acusado de tratos inhumanos, tortura. Ha habido mucha solidaridad internacional», manifestó.
Familia enfrenta nuevas presiones
Tras la muerte de Brooklyn Rivera, uno de los principales líderes históricos del pueblo miskito y una de las voces más reconocidas en defense de los derechos territoriales de las comunidades indígenas de la Costa Caribe, varios de sus familiares continúan enfrentando persecución y detenciones, según denunció su hija.
Rivera explicó que dos de sus hermanos también salieron al exilio en 2023, mientras otro permanece bajo vigilancia de las autoridades. «No hemos podido tener comunicación con él, pero sabemos que fueron dos patrullas a la casa de mi papá para detenerlo», aseguró.
Además, afirmó que otros parientes y colaboradores cercanos del dirigente permanecen encarcelados.
«Ahorita estoy enfocada en la libertad de mis familiares, pero sí estamos pensando en una futura demanda contra el Estado», dijo.
Pese al entierro realizado sin el consentimiento de la familia, Tininiska Rivera afirmó que continuará reclamando los restos de su padre. «Cuando tenía 15 años, encima de la tumba de mi abuela, mi padre me hizo jurarle que él descansaría a su lado», recordó. «Esa promesa se mantiene y la tengo que cumplir pase lo que pase», concluyó.
Con información de AFP.

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