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«No tengamos miedo de las piedras que intentan sepultar la esperanza», dice monseñor Báez

En su homilía de Pascua, el obispo nicaragüense en el exilio, monseñor Silvio Báez, exhorta a no tener miedo, resistir ante el mal y mantener la fe, en un mensaje que pronuncia mientras Nicaragua vive una feroz represión por parte de la dictadura sandinista.
Por Artículo 66 abril 5, 2026
«No tengamos miedo de las piedras que intentan sepultar la esperanza», dice monseñor Báez
«No tengamos miedo de las piedras que intentan sepultar la esperanza», dice monseñor Báez

El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez, lanzó este domingo 5 de abril un mensaje de esperanza, firmeza y resistencia espiritual durante su homilía de Pascua, en la que insistió en no dejarse paralizar ante «la aparente fuerza del mal y de los sistemas injustos del mundo».

Aunque centró su reflexión en el significado religioso de la resurrección de Jesucristo, sus palabras adquieren una fuerte resonancia para los nicaragüenses que viven bajo represión, en especial por su condición de obispo en el exilio y crítico constante de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Durante la homilía, Báez retomó el anuncio central del cristianismo para recordar que Jesús «pasó haciendo el bien», fue asesinado injustamente y, sin embargo, «Dios lo resucitó», un acto que, según explicó, confirma que el bien y la vida tienen la última palabra.

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«No nos dejemos paralizar» frente al mal

Uno de los momentos más contundentes del mensaje surge cuando el obispo retoma la reflexión de la Vigilia Pascual del papa León XIV y advierte:

«Anoche en la Vigilia Pascual, el Papa recordaba que hay muchos sepulcros que abrir y muchas piedras pesadas que remover. Sin embargo, ante la aparente fuerza del mal y de los sistemas injustos del mundo, “no nos dejemos paralizar”».

Lea también: «El poder ilegítimo tarde o temprano terminará», el aviso de monseñor Silvio Báez

La frase puede interpretarse como una exhortación para los nicaragüenses que viven una dictadura que ha impulsado una cruzada de terror y criminalidad para forzar al exilio a centenares de miles de compatriotas, pero también ha encarcelado a tantos más, incluyendo a sacerdotes y obispos de la iglesia católica.

Báez insistió en que el miedo no puede imponerse sobre la fe ni sobre la acción:

«No tengamos miedo de las grandes piedras que parecen impedir la vida y sepultar la esperanza de las personas y de los pueblos».

Un Dios que no abandona a las víctimas

En otro tramo de la homilía, el obispo subrayó el sentido de justicia de la resurrección. Recordó que Jesús murió «acusado injustamente por los poderes de este mundo» y que Dios, al resucitarlo, reivindicó a la víctima frente a la injusticia.

«La resurrección de Jesús es la reacción de Dios ante la injusticia que lo llevó a la cruz», afirmó, al tiempo que planteó una pregunta directa a los creyentes: «¿de parte de quién estamos: de parte de los que crucifican o de los crucificados?».

Con esa reflexión, Báez colocó el énfasis en un Dios que «no abandona a las víctimas» y que no se somete a los intereses de los poderosos, una idea que conecta con las denuncias que el propio obispo ha realizado sobre la situación en Nicaragua.

«No nos cansemos de hacer el bien»

El religioso también centró su mensaje en la acción cotidiana. Insistió en que el bien no se pierde, incluso cuando pasa desapercibido:

«Todo el bien que hagamos nosotros también resucitará un día, aun lo bueno que hayamos hecho en secreto o que haya pasado desapercibido. El bien nunca se pierde. Creer en el Resucitado es confiar en que nuestros esfuerzos por hacer el mundo más humano y digno no se perderán en el vacío. Hacer el bien a los demás es ya resucitar».

Y añadió una exhortación directa a la acción: «No nos cansemos de hacer el bien».

El llamado a no tener miedo

Báez cerró su homilía con uno de los mensajes más potentes, en el que invitó a mantener la alegría y la esperanza incluso en medio de la adversidad:

«No tengamos miedo. Celebremos con alegría: ¡Ha vencido la vida, ha vencido el amor! ¡Cristo ha resucitado!».

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

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