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dom. 20 sep.
Internacionales

El agua podría convertirse en un nuevo blanco de la guerra en Oriente Medio

Escalada en Oriente Medio pone en la mira plantas desalinizadoras, clave para millones de personas. El agua podría desatar una guerra peor, según analistas.
Por AFP marzo 22, 2026
Una bola de fuego se eleva desde el lugar de un ataque aéreo israelí que tuvo como objetivo el puente Qasmiyeh, ubicado en una carretera principal que une aldeas del distrito de Tiro con otras más al norte, después de que Israel afirmara que el puente estaba siendo utilizado por Hezbolá, en el sur del Líbano el 22 de marzo de 2026. El ejército israelí atacó un puente clave en el sur del Líbano el domingo, según informó un corresponsal de AFP, después de que el ministro de Defensa de Israel dijera que el ejército había recibido la orden de destruir más puentes sobre el río Litani. El Líbano se vio involucrado en la guerra de Oriente Medio el 2 de marzo, cuando Hezbolá, grupo proiraní, lanzó cohetes hacia Israel en respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes que mataron al líder supremo iraní el 28 de febrero de 2026.
Una bola de fuego se eleva desde el lugar de un ataque aéreo israelí que tuvo como objetivo el puente Qasmiyeh, ubicado en una carretera principal que une aldeas del distrito de Tiro con otras más al norte, después de que Israel afirmara que el puente estaba siendo utilizado por Hezbolá, en el sur del Líbano el 22 de marzo de 2026. El ejército israelí atacó un puente clave en el sur del Líbano el domingo, según informó un corresponsal de AFP, después de que el ministro de Defensa de Israel dijera que el ejército había recibido la orden de destruir más puentes sobre el río Litani. El Líbano se vio involucrado en la guerra de Oriente Medio el 2 de marzo, cuando Hezbolá, grupo proiraní, lanzó cohetes hacia Israel en respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes que mataron al líder supremo iraní el 28 de febrero de 2026.

Los ataques a infraestructuras hídricas son poco habituales en tiempos de guerra, pero irrumpieron en el Oriente Medio con bombardeos contra plantas de desalinización, un sector esencial para millones de personas en la región.

Una planta desaladora en Baréin sufrió daños el domingo tras un ataque con drones iraníes, afirmaron las autoridades locales, un día después de que Teherán acusara al país de una ofensiva similar en Qeshm, en Irán, que habría afectado al suministro de agua de 30 pueblos.

Después del ultimátum que dio el sábado el presidente estadounidense Donald Trump, amenazando con destruir las centrales eléctricas iraníes si Teherán no reabría el estrecho estratégico de Ormuz en un plazo de 48 horas, Irán advirtió que atacaría las «infraestructuras energéticas, de tecnología de la información y de desalinización de agua» de la región.

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«El agua es la vida», comentó el domingo en X el ministro emiratí de Relaciones Exteriores, Abdalá bin Zayed al Nahyan, quien se comprometió a que nadie «pase sed».

Este tipo de agresiones son aún limitadas, pero según dijo a la AFP Esther Crauser-Delbourg, economista especializada en agua, «el primero que se atreva a atacar el agua desencadenará una guerra mucho más devastadora que la actual».

¿Por qué es tan importante el agua desalinizada?

En una de las regiones más áridas del mundo, donde el acceso al agua es diez veces inferior a la media global, según el Banco Mundial, las plantas desaladoras desempeñan un papel fundamental para la economía y el consumo de agua potable de sus millones de habitantes.

Alrededor del 42% de la capacidad global de desalinización se concentra en Oriente Medio, conforme a un reciente estudio publicado en la revista Nature.

Displaced children walk by the tents installed at a parking lot in Beirut’s waterfront area, on March 22, 2026. The Israeli military said it launched a wave of strikes on Beirut targeting the Iran-backed militant group Hezbollah, after urging residents of several areas to evacuate. Lebanon was pulled into the Middle East war when Hezbollah began firing rockets into Israel on March 2 to avenge the killing of Iran’s supreme leader Ayatollah Ali Khamenei in US-Israeli strikes. Lebanon’s health ministry says the latest war has killed more than 1,000 people in Lebanon and displaced more than one million more. (Photo by ibrahim AMRO / AFP)

En Emiratos Árabes Unidos, el 42% del agua potable procede de estas plantas, mientras que la cifra asciende al 70% en Arabia Saudita, al 86% en Omán y al 90% en Kuwait, según una nota de 2022 del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (Ifri).

Sin agua, no hay nada

«Allí, sin agua desalinizada, no hay nada», sentenció Crauser-Delbourg. Es especialmente estratégico en las grandes ciudades como Dubái y Riad.

Ya en 2010, un análisis de la CIA afirmaba que «la perturbación de las instalaciones de desalinización en la mayoría de los países árabes podría tener consecuencias más graves que la pérdida de cualquier otra industria o materia prima».

Lea también: Más de 100.000 afectados en Costa Rica por contaminación de agua potable

También en 2008, el sitio Wikileaks reveló un cable diplomático estadounidense que decía que «Riad debería ser evacuado en el plazo de una semana» si la planta de desalinización de Jubail —que abastece la urbe— o sus oleoductos resultaran «gravemente dañados o destruidos».

¿Qué amenazas pesan sobre estas instalaciones?

Además de los ataques señalados este fin de semana, estas plantas son vulnerables a cortes de energía y posibles contaminaciones del agua de mar, en particular por mareas negras, afirmaron varios expertos a la AFP.

«Se ha reforzado la seguridad de acceso, los controles en el perímetro inmediato de las plantas», explicó a la AFP Philippe Bourdeaux, director de la zona África/Oriente Medio de la empresa francesa Veolia, que abastece de agua desalinizada a Arabia Saudita en Jubail y Omán en las regiones de Mascate, Sur y Salalah.

«Evidentemente, los acontecimientos recientes nos hacen estar muy atentos. Seguimos muy de cerca la situación de las instalaciones», añadió.

Bourdeaux precisó que «en algunos países, las autoridades han colocado baterías de misiles alrededor de las plantas más grandes, frente a la amenaza de drones o misiles».

Para las mareas negras, en tanto, los operadores disponen de herramientas para reducir sus efectos nocivos.

¿Cuáles son los precedentes?

En la última década, se han producido algunos ataques a plantas de desalinización: Yemen y Arabia Saudita se agredieron mutuamente y Gaza sufrió bombardeos israelíes, señaló el centro de reflexión californiano Pacific Institute, que lleva un registro de los conflictos relacionados con el agua.

Antes de 2016, hay que remontarse a 1991 y la guerra del Golfo para encontrar ataques de este tipo.

¿Qué consecuencias en caso de ataque?

Podría haber desde inconvenientes puntuales hasta consecuencias mucho más graves, si estos se prolongan.

«Es posible que veamos grandes ciudades en éxodo. Y luego, racionamientos», pronosticó Crauser-Delbourg.

Además, se producirían efectos en cadena sobre la economía, en especial en el turismo, la industria y los centros de datos, que consumen grandes cantidades de agua para su refrigeración.

No obstante, existen salvaguardas, matizó Bourdeaux. Según el responsable de Veolia, las plantas de desalinización suelen estar interconectadas, lo que puede limitar las consecuencias de la parada de una de ellas.

También suelen contar con varios días —de dos a siete— de consumo en reserva agregada, lo suficiente para contener las penurias mientras las averías no se prolongan demasiado.

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