Ortega-Murillo responden con ataques a EE. UU. por denuncia de desaparición del médico Yerri Estrada Ruiz

El Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo arremetió este viernes 12 de septiembre contra la Embajada de Estados Unidos en Managua y el Departamento de Estado norteamericano, después de que Washington denunciara la desaparición del médico y preso político Yerri Gustavo Estrada Ruiz.
Otra noticia: ¿Quién es Yerri Estrada?: el médico detenido dentro de un hospital en Granada
El pasado 10 de septiembre de 2025, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado publicó un mensaje en el que denunció: «Hace tres semanas la dictadura Murillo-Ortega arrestó, torturó brutalmente y finalmente hizo desaparecer al Dr. Yerri Estrada, un médico entregado, después de una mañana dedicada a proporcionar servicios médicos a una comunidad local. ¿Su “delito”? Defender la libertad durante manifestaciones cívicas pacíficas. ¿Está Murillo tan insegura de sí misma que no puede proporcionar evidencias de que esté vivo? #LibertadYa».
Dos días después, el 12 de septiembre, el régimen respondió con una comunicación oficial enviada a la Embajada de Estados Unidos y publicada por el MINREX. En el texto, la Cancillería calificó la denuncia de Washington como «irrespetuosa, calumniosa, difamatoria, llena de falsedades» y exigió «respeto» a la representación diplomática. «Nada puede legitimar la difusión de mentiras y calumnias, como las que hoy, el Departamento de Estado y esa Embajada han difundido», sostuvo la dictadura en el documento.
Se ensañan con insultos contra el médico encarcelado
La dictadura, siguiendo su narrativa, insistió en llamar «golpista» a Estrada Ruiz y aseguró que fue «acusado y condenado por actividades terroristas», sin haber presentado nunca una sola evidencia de los delitos y del supuesto juicio realizado contra el médico. Afirmó además que el opositor «goza no solo de perfecta salud, sino de todos sus derechos como persona en situación de cárcel, incluyendo visitas de sus familiares», en aparente respuesta a las denuncias internacionales por torturas, aislamiento y desapariciones forzadas.

El MINREX añadió que la nota de Washington «contradice completamente» lo que ellos muestran en medios oficialistas y advirtió que estas publicaciones «no caben en vínculos considerados diplomáticos». También comparó el lenguaje estadounidense con el de «organismos irresponsables que desconocen el manejo de la verdad».
Las tensiones con Estados Unidos
Las tensiones entre Managua y Washington se han intensificado durante la administración del presidente Donald Trump y bajo la gestión en la diplomacia estadounidense del secretario de Estado Marco Rubio, quienes han elevado el tono de las exigencias a la dictadura sandinista. La política de la Casa Blanca hacia Nicaragua ha enfatizado la exigencia de democracia y libertad para los presos políticos, y ha dejado abierta la posibilidad de ejercer presión económica y comercial, incluyendo la discusión de medidas para expulsar a Nicaragua del CAFTA-DR o aplicar restricciones dentro de ese marco regional en coordinación con otros países de Centroamérica.
Rubio ha sido especialmente crítico con Daniel Ortega, a quien ha calificado incluso de «enemigo de la humanidad», subrayando la gravedad de las violaciones a los derechos humanos en el país. Además, ha vinculado al régimen nicaragüense con la red de alianzas autoritarias de la región, solidarizándose con Venezuela y criticando la complicidad de Ortega con el Cartel de los Soles, estructura criminal asociada al dictador venezolano Nicolás Maduro y señalada de fomentar el narcotráfico.
La consolidación de la alianza de Ortega y Murillo con China y Rusia, considerados enemigos estratégicos de Estados Unidos, ha reforzado la percepción de Nicaragua como un régimen hostil para la política exterior norteamericana. Washington, por su parte, ha mostrado en los últimos meses una postura más decidida a confrontar a regímenes autoritarios como el de Managua, en línea con su política hacia gobiernos que violan los derechos humanos y encarcelan a sus ciudadanos.

Comentarios